1. Un taxista muy amable


    Fecha: 13/09/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Salí de mi departamento, dispuesta a comerme un pene. Estaba caliente y necesitaba ser penetrada.
    
    Pedí un taxi, el conductor era un tipo de unos 40 años app., bien cuidado, brazos musculosos con un tatuaje, bella sonrisa, expresión morbosa. Calificaba para mis planes.
    
    Donde la llevo amorcito, me dijo
    
    Le di la dirección de un sector apartado, zona de moteles y parejas.
    
    Es un poco solo por ahí, y me cerró un ojo picaramente.
    
    Si, tengo una cita, pero no podía pasar por mi
    
    Que afortunado ese hombre, me dijo
    
    Yo le sonreí tímidamente, haciéndome la santurrona. Porque le dije?
    
    Porque es usted muy bella, además se le nota una bella sonrisa, lo dijo mirando disimuladamente mi delantera.
    
    En un momento tome el teléfono y hable en voz alta para que el taxista escuchara.
    
    Pero amor, ya estoy llegando, pucha, si entiendo, bueno amor nos vemos mañana.
    
    Parece que nos vamos de vuelta, me dijo, y con lo linda que está.
    
    Ya habíamos llegado a un sector de mirador, estaba totalmente solo, con un atardecer que llamaba al sexo.
    
    Si, le dije, me falló mi cita, con cara de apenada. No le molesta si paramos un momento para fumar?
    
    Tranquila, me dijo, paremos a fumar así se le pasa el enojo.
    
    Gracias, es usted muy amable
    
    Bajamos, yo vestía minifalda, sandalias de taco, una blusa negra transparente sin sosten y un abrigo largo, que al bajar abrí, para tentar a mi compañero y cumplir mi fantasía.
    
    De reojo lo mire, quedo clavado en mis pechos y paso su ...
    ... lengua por los labios.
    
    Encendimos el cigarrillo, me estiró la mano y se presentó. Soy Felipe, un gusto fumar con usted, me dijo con su cara cada vez más morbosa.
    
    Yo le tome la mano y le di un beso en la mejilla, tratando de acercar mi cuerpo. Yo soy Pilar, gracias por tu compañía, necesito despejarme, para pasar el mal rato.
    
    El me miró descaradamente los pechos y sonriendo me dijo, hace frio parece, los tienes paraditos, se mojo los labios, vamos al auto mejor.
    
    Subimos al asiento de atrás, al subir me saque el abrigo y disimuladamente subí mi falda, abrí levemente mis piernas, cerré los ojos, estiré mi cabeza hacia atrás y fume. Que placer, le dije, esto me relaja.
    
    Se nota me dijo, aún tienes frio? Si quieres te ayudo un poco.
    
    Bueno le dije, tímidamente. El me abrazo con una mano y la otra lo puso sobre mi pierna, acariciando suavemente. Yo fumaba cerrando los ojos y de a poco abría disimuladamente las piernas. Quieres le dije, mostrando el cigarrillo, bueno me dijo, lo puse en su boca, acercamos mucho nuestras caras para intercambiar el cigarrillo de boca en boca, riéndonos como adolescentes, mientras el seguía acariciando mi pierna, subiendo de a poco, tanteando si podía avanzar, el cigarrillo se acabo, al estirarme para botarlo, su mano rozó mi vagina, el me miró con cara de afligido y pícaro, yo le respondí con una sonrisa y abrí mis piernas, dejando a su vista mi tanga roja, que se notaba mojada. El la separó y metió sus dedos en mi mojada concha, tienes ...
«12»