1. Un taxista muy amable


    Fecha: 13/09/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... mucho frio todavía, dejame ayudarte. Si le dije, necesito calorcito. Se abrió el pantalón, dejando ver su miembro grueso y duro, lo tomo con su mano, este te quitará todo el frio. Desarrolló mi blusa y puso su pene entre mis tetas, amasando exquisitamente. Empujó mi cabeza para que se lo chupara. Lo metí en mi boca y chupe alocadamente, me separó, saco mi tanga y me monto arriba suyo. Yo cabalgaba desesperadamente, gemia, estaba a punto de acabar, el me metió un dedo en el culo, lo que me provocó gran placer, me chupo los pezones y me dijo al oído, acaba mi perrita. Yo aumente el.ritmo, logrando un órgasmo exquisito y salvaje. El me dio vuelta, con mis abundantes jugos mojo mi ano y me sento de espaldas sobre el, metiendo lentamente su pene en mi culo, cuando estuvimos pegados me tomo de las caderas y me.movia rítmicamente, levantandome como mete y saca, mi culo ya se había acostumbrado a ese pico rico y saltaba sobre él, cada vez más jugoso. Su manos apretaban desesperadamente mis pechos, su boca lamía y besaba mi espalda, sus gritos aumentaban y yo me movía más, hasta que sentí su explosión y mi culo se lleno de su leche espesa y ...
    ... caliente. Fue realmente exitante. Me puse el abrigo, totalmente desnuda y salimos a fumar, la oscuridad bañaba el paisaje. Mientras compartíamos el cigarrillo nos besabamos y acariciabamos, estábamos como perros en celo. El cigarrillo se acabo, el me abrazo por atrás, me apoyó en el capot del taxi, corrió mi abrigo y de un golpe me penetró por el culo, sentía el frio de las latas en mi pecho y el fuego de su cuerpo en mi culo, acabamos nuevamente. Tiramos el abrigo al suelo, completamente desnuda nos acostamos sobre el, nos seguimos besando desesperadamente, el me subió sobre el, mientras yo cabalgaba, apretaba fuertemente mis pezones, lo que me calentaba cada vez más, tuve otro fuerte orgamo, el se separó puso su pene entre mis tetas, masturbandose en ellas, hasta acabar y salpicarme de semen, los dos desnudos, nos abrazamos y besamos, mezclado en nuestros cuerpos nuestros fluidos. El se vistió, yo me puse el abrigo y me llevo a mi depa. Lo bese al bajarme y el me dio su tarjeta. Cuando tenga frio me llama, ya sabe que la puedo ayudar mi perrita.
    
    Gracias, es usted muy amable
    
    Jamás lo he llamado, pero su tarjeta sigue en mi velador 
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