1. Fui su presa (Parte 2)


    Fecha: 24/09/2022, Categorías: Confesiones Autor: Rbb27, Fuente: CuentoRelatos

    A la mañana siguiente desperté algo desorientado, estaba solo y en cama ajena. Miré a mi alrededor y empecé a recordar, me sentí cómodo, abracé la almohada y empecé a hacer pereza. Me di media vuelta y vi el arnés colgado en la percha de la entrada, me excité llevándome una mano a la cara.
    
    Me incorporé y fui al baño para darme una ducha, en el suelo estaban tiradas sus braguitas del día anterior, sí, eso dice, el olor me puso a cien, olían a ella, olían a sexo. Se me puso durísima y sin poder apartarlas de la nariz me masturbé en la ducha con una intensa eyaculación, conteniendo el gemido para que no me escuchara. Me duché, me puse el calzoncillo y salí del baño.
    
    Estábamos cómodos, medio desnudos y decidimos no salir, estábamos muy relajados. Se fue a la cama a leer un rato y yo me senté a fumar un cigarro en la terraza. Pensaba en mis cosas con la mirada perdida cuando noté un movimiento en una terraza del edificio de enfrente.
    
    Cuando vi aquella mujer mirándome me dio un pequeño cosquilleo y se me empezó a poner dura, tendría unos 50, vestía camisa de tirantes y pantalón corto. De reojo veía como espiaba entre las barandillas y empecé a masajeármela, la punta se salía del calzoncillo y me excitaba que me estuviera espiando. No pude apreciar si ella se estaba tocando, pero quise pensar que sí.
    
    Decidí mirar sin reparos, era ella quien espiaba y si no se cortaba podría ser excitante, imaginaba como me enseñaría las tetas y se tocaría el chocho mirándome. Miré ...
    ... fijamente, la busqué entre las barandillas, pero ya no estaba, qué pena, estaba excitado. Esperé un ratillo pero no volvió.
    
    Con el calentón fui a la habitación y allí estaba mi chica, estaba tumbada boca abajo abrazada a la almohada, su pelo recogido detrás de la oreja dejaban ver sus ojos cerrados. Estaba desnuda, solo con unas bragas metidas en la raja del culo. Me excité muchísimo cuando pensé en oler sus bragas, estaba en plan guarro y me recosté dejando su culo a la altura de mi boca. Empecé a besarlo y morderlo, sus ligeros gemidos me indicaban que le gustaba. Seguí dándole mordisquitos mientras le acariciaba el chocho, tenía un chochito blandito y me encantaba tocárselo por encima de las bragas, gemía y se retorcía un poco, noté la humedad.
    
    De un tirón le bajé las bragas y dio un fuerte gemido, vi su chocho como brillaba y palpitaba, estaba muy mojada y yo empalmadísimo. Mojé mis dedos en el chocho y le lubriqué el culo, ella gemía y metía la cara en la almohada, estaba cachondísima, yo también.
    
    Empecé a comerle el culo y eso la encantó, sobre todo cuando intentaba penetrárselo con la lengua y empezaba a subir el tono de los gemidos. Levanté su culo y lo puse en pompa, estaba tan excitada que mordía la almohada, empecé a comérselo mientras le penetraba chocho con el dedo, gemía sin parar.
    
    Su coño estaba abierto y metí la lengua, gemía y empujaba contra mi cara. Con su vagina en mi boca empecé a masajearle el culo, le metí el dedo y se corrió a chorros en mi boca, ...
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