1. Mi primera vez como chica


    Fecha: 27/09/2022, Categorías: Gays Autor: Sasha Slut, Fuente: CuentoRelatos

    ... la chupara. Por un momento lo dudé, pero con el celo que traía encima, estaba dispuesta a ser su yegua de monta. La mano me tembló y temerosa se la cogí. Al tacto de su carne enloquecí. Me coloqué de rodillas sobre la paja y mirándolo a los ojos, abrí mis labios. Me supo a pis, pero le chupé el capullo y escupí en él para bajar su sabor. Como si lo hubiese hecho siempre, mi cavidad acogió a tan inmenso huésped y empecé a mamar sin saber si lo estaba haciendo bien. La cara de Claudio era todo un poema de placer. Yo misma me sorprendí de la forma en la que engullía el venoso tronco y cómo al sacarla, se la pelaba mientras succionaba sus huevos. Entonces se giró y me dio una orden…
    
    -Lámeme el culo, putita -dijo con voz entrecortada- mete tu lengua en mi ojete y no dejes de pelarme la polla. Claudio se abrió los mofletes y yo muy sumisa metí mi cara entre ellos. Lamí su ano y sus huevos, le masturbé y todo eso me acabó excitando tanto que al rato le supliqué que quería estar con él.
    
    -Quiero que me folles el culo, primo bello -dije toda sensual y salida.
    
    Lo dije decidida, sin preveer las consecuencias ni que quien me iba a hacer el amor, era de mi propia familia y de mi mismo sexo. Lo dije convencida y Claudio me dio un respiro en su culo para ponerme en pie y darme un morreo que me dejó electrizada y más tonta de lo que soy. Adoré su beso, su lengua que recorrió toda mi boca y su saliva que bebí encantada. Entonces me tocó ahí abajo y notó mi dureza.
    
    -Ven -dijo ...
    ... entrelazando su mano con la mía- Vamos a la casa, este sitio no es el mejor para que una nena se convierta en mujer. Mi cama nos espera...
    
    Al contrario que la suya que se mantuvo firme, mi verga dio un bajón dentro de mis bermudas y la dejé estar. Sabía que al reiniciar el flirteo, iba a tomar grosor.
    
    -¿Quieres ducharte antes, amor? -preguntó muy cariñoso. Le respondí con un gesto afirmativo de cabeza y fuimos hasta el baño. Claudio abrió el grifo y girándose a mí me volvió a besar mientras me quitaba la ropa. Todo aquello era increíble y loca perdida como estaba, lo abracé por el cuello y lo morreé con tantas ganas que casi nos rompemos los dientes. Entre risas nos metimos a la tina y bajo el chorro refrescante me sentí halagada y feliz.
    
    -Papi, -me referí así hacia él- soy virgen. No sé si estoy preparada para ser tuya, me da un poco de miedo...
    
    Un beso dulce -como él- me calmó y me animó a seguir, a dar el paso que reconfirmaría mi feminidad y mi buen hacer en la cama.
    
    -¿Acaso dudas de mí? -Me preguntó sin dejar de lamer mis labios y acariciarme la cara- Eres una muñequita y te voy a tratar como eso, tranquila amor, -repitió ese AMOR que me desarmaba- Todo lo vamos a hacer muy despacito y lo que no quieras, no lo hacemos.
    
    Nos frotamos mutuamente y me dio jabón por la espalda, el culo y la verga. Yo hice igual y me animé sin que me lo pidiera a lamerle el culo nuevamente. Compartimos toalla y entramos a su habitación. El sol daba en toda la cama. Y nos ...