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Desde que mi madre se convirtió en viuda
Fecha: 02/10/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... verano e invierno, yo solo en verano, pero al estar tú conmigo he perdido la costumbre. — Por mí mamá recupera la costumbre, porque, sabiendo que mi padre dormía desnudo, yo me decido en hacer lo mismo, —le respondí. Fue así como comenzamos los dos a dormir desnudos a partir de ese momento hasta nuestros días, porque mi novio viene a casa pero no sale del clóset para su familia, con lo que o podemos ponernos en casa una habitación. Lo quiero, pero si por mí el no hace nada para salir del clóset, me da lo mismo, solo es un buen amigo para algún que otro polvo. Yo le he dicho varias veces: — Gustavo, si tú no sales del clóset, yo no me comprometo a ser exclusivo para ti, tengo más amigos, en tus manos lo tienes. Nunca responde y nunca se decide. ********** Pero el verano es verano y pasa lo que tiene que pasar. El día que regresé de casa de mi primo tras pasar un fin desenfrenado de sexo, me preguntó mi mamá como está Santi y le conté todo. Muchas veces hablamos en la cama para que nos entre el sueño. Ese era uno de esos días o noches que hablamos y le conté. Mi madre se calentó y me abrazó, me besó, la besé, pero como nunca lo habíamos hecho, me paseo su lengua por mi cara y luego la metió en la boca. Yo la seguí, me dejé amar y le atropellé su lengua en mi boca primero y en la suya después. Se me puso dura. No pensaba que era mi madre. Ella se dio cuenta de que yo estaba a tope y alargó su mano a su mesita y sacó un preservativo que ella mismo desenrolló ...
... sobre mi pene. Pensé que se la iba a meter por el culo y cuando levantó las piernas esa fue mi intención y mi ademán. Con una mano la dirigió a su coño, y se la metí hasta dentro, mi madre estaba en forma física, pero madura sexualmente. No me costó penetrarla, pero gimió y gritó hasta que luego todo eran gemidos y ruidos inconexos de suspiros y placer cuando yo la estaba follando a tope. Estábamos los dos sudando y se corrió abundante, me mojó las ingles y corrían sus líquidos por mis muslos, fue entonces cuando la metí hasta el fondo y me llegó mi orgasmo, que casi sin movimientos eché afuera todos mis jugos. Me quedé besando a mi madre y feliz de haber tenido mi orgasmo y haber provocado el suyo. Estábamos en silencio y yo mantenía mi polla dentro de mi madre, aunque se había bajado, pero de vez en cuando me movía follando más para que se pusiera dura. Pero mi madre me dijo: — Dentro de un rato Juanchito; necesitaba esto porque a veces me lo paso mal de deseos. — Mamá, pero tú te masturbas, ¿no? — Pero no es lo mismo, Juancho, no es lo mismo, ahora tengo un hombre de mi total confianza y te deseo, te deseo como deseaba a tu padre y él me satisfacía… — Mamá, no te haber ofendido… — No, Juancho, no me has ofendido, ahora soy feliz de no haberme casado, tengo al mejor en casa, ¿por qué crees que puedes haberme ofendido? — ¿No te das cuenta, mama? — ¿De qué? — Siempre me has llamado Juanchito y ahora me dices Juancho… — Es que antes tenía un hijo que ...