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Escalera corporativa de Becaria (2): Los dos clientes
Fecha: 03/10/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Sa02, Fuente: CuentoRelatos
... sus peludas pollas ante mí-, y estas son las que tendrá que meterse para que lo firmemos. -Yo solo le hago esas cosas a Don Ramón ya... ¿Están seguros de que no habría otra manera? Los dos negaron con la cabeza. -Vale está bien -cogí los dos rabos a la vez, (cada una en una mano), con frustración en la cara y las empecé a pajear lentamente-, pero no me las meto en la boca hasta que firmen ese contrato. -Aquí está puta -dijo Don Félix, firmando en cada hoja rápidamente y pasándoselo a Don Alfredo. Don Alfredo firmó también. Me dejaron el contrato en la mesa. Y Don Félix empezó a meterme la polla en toda la boca, agarrándome de las coletas. La tenía bastante grande, me bajaba por la garganta. Su socio tenía una de menos calibre, pero se movía mejor. Sus embestidas eran fuertes. Dejé las dos pollas cubiertas de mi pintalabios. Al terminar de mamarlas por separado, las junté y me las metí en la boca a la vez. -Así es como se convence a dos clientes de una. ¡Sí, señor! -exclamó Don Alfredo. Sus pollas entraban y salían llenándome la boca entera, dándome arcadas al bajar por mi garganta la de Don Félix. Un rato después, Don Félix me puso en cuatro contra el sofá y se sentó debajo. -¿¡Qué hacen!? -pregunté, asustada. -Tendrás que poner el culo si quieres que te firmemos las próximas ventas también -me explicó-. ¿O quieres que le digamos la próxima ...
... vez a Ramón qué no nos convenciste tanto? -¡No! Hacedme lo que querías, soy vuestra, os doy todo de mí. -Así es como se comporta una buena agente de ventas-añadió Don Alfredo. Y Félix me empezó a follar por la vagina desde delante (sentado cómodamente en el sofá) y Alfredo por el culo desde atrás, metiéndomela de una. Follamos salvajemente. Sus viejos cuerpos reaccionaban de esa forma a mi carne joven. Don Félix se sacó la polla de mí, se puso de pie y se corrió en toda mi cara. Su denso semen me ahogo la boca por momentos. Don Alfredo se sacó la polla de mí culo y me la empezó a meter por delante durante un buen rato más, hasta que la sacó de mí también y haciendo uso de mis tetas se corrió en medio de ellas de lo pequeña que la tenía. -Nos veremos en la próxima transacción -dijo Don Félix subiéndose los pantalones sin más. Y se largaron, dejándome empapada de semen. Una llamada sonó en mi móvil tirado en el sofá. Lo miré. Ponía: marido imbécil. Lo cogí. -¿Sí, cariño? -pregunté. -Llamé porque ya es muy tarde... -me explicó-. ¿Cerraste la venta, corazón? -Sí -respondí- Tenías razón, al final tuve que dar todo de mí... -me limpié la corrida de la cara con la mano, me quedé viéndola toda pringada, y concluí- absolutamente todo... -Genial. ¿Quieres que te esperé? -No, no me esperes despierto. Últimamente llegó a casa siempre reventada...