1. Dominando a la sumisa Mariel (Parte 2)


    Fecha: 09/10/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... lubricarlo lo introdujo de un golpe en su ano. Una vez que lo introdujo, tomo el consolador y lo empezó a chupar mientras seguía castigándose.
    
    Ya hacía rato que no me miraba, su vista estaba perdida. Dejó el consolador en la cama un momento, se puso de rodillas delante de la máquina y la encendió. El gran consolador de la maquina entro directamente a su vagina haciéndola arquear. Dejó el látigo a un lado y sacó violentamente el plug. En su lugar puso el mango del látigo, que no era muy grueso pero si largo, hasta el fondo, de un solo golpe y empezó a menear el culo, aún con la maquina en su vagina. Puso el consolador delante de ella y comenzó a chuparlo nuevamente. De pronto lo dejó, giró su cabeza hacia mí y me dijo:
    
    -Soy una zorra, con cola y todo.
    
    No pude más que reírme por la ocurrencia. Aceleró el ritmo de la máquina y el pistón entraba y salida a toda velocidad, seguramente golpeando el fondo de su vagina.
    
    Mi pija ya estaba a mil, la lujuria que había desatado su mente me sorprendía.
    
    -Señor necesito acabar, no doy más
    
    -Hazlo, dije secamente.
    
    Empezó mover el látigo en su culo mientras chupaba el consolador con desesperación. De pronto, con espasmos en todos los músculos del cuerpo, soltó el consolador, cayó apoyando su cara en el suelo sin moverse, con el látigo y la máquina dentro de ella aún funcionando.
    
    -Ahora, guarda los juguetes y acuéstate en la cama, le dije.
    
    Cuando se tiró a mi lado, no intento tocarme, su respiración era aún ...
    ... entrecortada. Me levanté, fui a un frigo bar oculto en mi oficina, volví con dos latas de cerveza y tomé las esposas del cajón. Ella seguía con los ojos cerrados y no las vio.
    
    Separé sus piernas suavemente y apoyé la lata helada de la entrada de su vagina. Del salto que dio casi se entierra la lata, y su grito fue tremendo, y abrió los ojos casi a punto que salgan de sus órbitas.
    
    -Toma, refréscate un poco? Le dije, acercando la lata.
    
    -Nunca he tomado alcohol Señor.
    
    -Pues es hora que empieces.
    
    Me recosté junto a ella, tomé su mano y la hice agarrar mi pija, que aún estaba dura.
    
    -Pero Señor, usted todavía no gozó.
    
    -Ya estoy gozando Mariel, dije sin darme cuenta que la había llamado por su nombre.
    
    -Terminemos la cerveza y seguimos.
    
    Su mano me masturbaba lentamente, para que no pierda vigor. Acostumbrado a tomar, obviamente terminé la lata antes que ella, por lo que me dedique a acariciar su cuerpo de pies a cabeza, notando que su vagina todavía seguía humedeciéndose. Cuando dejo la lata a un lado, la hice poner de rodillas en la cama, comencé a besar sus pechos, acariciar su vagina y ano. Ella seguía con mi pija en su mano, metí dos dedos en su vagina, y comencé a buscar su punto G. Cuando su cuerpo me indicó que lo había encontrado jugué con él un buen rato. Tomé las esposas y cruzando sus brazos en la espalda, se las coloque. Cuando llegó a un nuevo orgasmo saque los dedos, y se los di a chupar, lo hizo con gusto.
    
    De repente, y sin dar aviso, la tome de los ...