1. Mi vecina me pide un favor


    Fecha: 11/10/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Soy una mujer madura, que tuvo una vida sexual intensa, pero que por las circunstancias de la vida vive sola y no tiene una pareja.
    
    Y es un problema porque me siento vital sexualmente, pero no es cuestión de acostarse con cualquiera.
    
    Pero la vida depara sorpresas y vaya que la tuve.
    
    Mi vecina tiene un perro Golden labrador de imponente tamaño, la vecina lo cuida mucho y en esta oportunidad por haber vendido el coche, no podía llevarlo en un viaje que debía hacer, entonces me pidió que si lo podía cuidar por unos cuatro días.
    
    Acepté que sería bueno tener una compañía en casa.
    
    El perro resultaba como cargoso, para el lado que caminara el a mi lado.
    
    le hacía algunas caricias en su cabeza, pero veía que se alteraba enseguida como que quería subirse a mi falda o lo alzara, algo imposible por su tamaño.
    
    Yo acostumbro dormir siesta en verano en las horas de más calor.
    
    Me gusta darme un baño y tirarme fresca generalmente desnuda.
    
    Ese día me olvide de cerrar la puerta del dormitorio.
    
    De repente entre sueños siento una sensación agradable específicamente, provenía de mi coño, ufffffffffff
    
    Era tan placentero que evite abrir mis ojos como para negar a mi cerebro lo que supuse estaba sucediendo.
    
    Si era la lengua de Roby así lo llama su dueña; joder que rico la hacía por encima en etapa de abstinencias sexual, era el doble de rico.
    
    Tanto hizo con su lengua que terminé en un gran orgasmo que me sacudió entera y con un fuerte gemido de goce.
    
    Esto ...
    ... interrumpió la tarea del Roby, dejándome con ganas de más. pero se retiró de la habitación, seguro asustado.
    
    Me duche me vestí y salí a su encuentro. De agradecimiento le hice unas caricias en su cabeza para que se diera cuenta que no estaba enojada, que me gustó. Y así con un poco de suerte lo volvería a repetir.
    
    Mientras me quedé pensando que seguramente mi vecina tenia relación con su perro, me sonreí. también me dije con razón le dicen labrador sabe husmear muy bien los rincones en éste caso los de mi cuerpo, y no cesa de lamer.
    
    Unas horas más tarde me senté a tomar un té y el perro comenzó a presionar entre mis piernas para abrirlas, estaba con un solero liviano y
    
    por el calor y sin ropa interior, por Dios éste perro sabía como hacerte feliz jajja
    
    Lo dejé hacer y hasta contribuí como premio a tan rica chupada, llenando dos de mis dedos con la mermelada de la tostada, y trasladarlos a mis labios vaginales, y si con mucha picardía también introduje los dedos en mi orificio, con la idea de que éste metier bien su lenguita siguiendo al dulce.
    
    Fue genial la sólo idea de lo que se avecinaba, me puso muy caliente, y el perro estaba chupando en forma eufórica, empujaba su cabeza para penetrarme más. ya mis gemidos no lo asustaban creo que lo incentivaban a seguir, sólo retiraba su cabeza por instantes aumentado mi deseo de no parar hasta que me llegó otro orgasmo profundo como el anterior.
    
    Roby se detuvo y levantó sus dos patas poniéndolas sobre mis hombros, y ...
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