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Mi primera madura. Un día en el paraíso
Fecha: 12/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... dentro, la tremenda erección se desliza dentro del estuche, alaba el buen grosor. Qué disfrute gozar de la cogida que me está dando, contrayendo y aflojando la presión de los labios vaginales, nuevo elogio por el aguante. De pronto la sensación de la venida me quita la respiración, la calentura vibra en la zona renal, siento que las venas se dilatan, el semen comienza a galopar hacia la libertad, estoy en las preliminares de una eyaculación épica, mi primera venida en una puta. El latido desde el fondo de los riñones se hace notable, empujar con todo, el primer chorro casi doloroso, latiendo en todo el cuerpo, expandiendo los conductos seminales hasta liberar la carga. Presionando en el fondo, leves movimientos para acabarle. - ¡Ah, ah, ah! ¡Ahí… voyyy…! Casi temblando por la tremenda acabada, bien valió la pena haberme demorado, ahora podía disfrutar el agotador esfuerzo por llenarla con mi semen. Un par de latidos terminaron por vaciar el resto de la profusa eyaculación. La calma que deviene de la tormenta pasional, fue el certificado de bienvenida al nuevo mundo. Sin salirme, esa primera vez me eché dos polvos al hilo, sin sacarla, quedamos enchufados disfrutando de los latidos de la verga que perdía algo de su erección. Retirado de su vagina, se colocó de espaldas, abierta de piernas para que pueda apreciar cómo la abundante enlechada comienza a escurrirse, abre los labios para dejarla fluir, con los dedos toma un poco del semen para hacerlo jugar en su ...
... boca y probar el sabor de su hombre. - Mira, corazón, es tuya esta leche, así la dejarás dentro de la puta que te cojas. Recuerda que una puta solo es para usar y nada más que para eso. Arrobado en la visión de mi esperma saliendo de su almeja, la boca de mí puta limpia la verga, lamiendo los restos del naufragio de una doble acabada. Poco tardó la calma, tan solo tocármela y estar listo para otro round, ahora es mi turno, metido entre sus piernas, talones sobre la cintura, apretándome contra sí. Entro con la fuerza y vigor de los primeros momentos, con menos ansiedad pero con más ganas. Aprendía rápido y bien, las descargas previas no menguaron mis ganas de cogerla, más bombeo más furiosas son las arremetidas, el ritmo sostenido y compartido convierte a esta segunda parte en la madre de las batallas, los gemidos y jadeos marcaban el contenido épico de la gesta de sexo. Estoy seguro que en este punto ella había experimentado el placer de su creación, era el Pigmalión enamorándose de su creación. La cogida se hace intensa, caliente al máximo, no puedo desprenderme de sus tetotas, mamar y morder los pezones, enriquece el pacer de su posesivo hombre que está por volver a regarse dentro de su intimidad. La urgencia de la venida interrumpe ese momento de inspiración emocional, el deseo emerge en la dureza del miembro, la leche vuelve a derramarse dentro de la vagina de mi puta. Otra pausa, una cerveza y la ducha reparadora, ella me baña con total dedicación, ...