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Mae disfruta de un tierno adolescente...
Fecha: 17/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... inolvidable..., conmigo. Quedaría con Raúl para el sábado siguiente a las nueve de la noche a cenar en el chalet..., lo tendríamos para nosotros solos. La pieza a cazar se presentó puntual... Como era muy temprano le sugerí que nos diésemos un baño en la piscina..., yo ya tenía toda la cena preparada..., una cena frugal y ligeramente afrodisiaca..., con un postre muy especial..., y una sobremesa más especial aún... Se excusaba con que no traía bañador. (Inocente...) Le dije que no me importaba, que nos bañaríamos desnudos..., que al estar solos, eso no importaba. Me fui a por toallas y le comenté que fuese metiéndose en la piscina. Mientras entraba a por las toallas de reojo vi cómo se desnudaba y se metía en la piscina. Su polla estaba muy bien para su edad..., ya la había intuido en sus juegos en la piscina con las niñas y en alguna ocasión en que la erección espontanea me indicaba su medida y grosor. Cuando regresé él ya estaba nadando y veía como su polla zigzagueaba debajo del agua a su antojo, ya bastante removida. Me acerqué al borde la piscina y empecé a quitarme la ropa cual diosa que venera todo su público. Mi público..., en este caso esta joven presa... Se acercó al borde a no perder detalle del espectáculo. No pude contenerme... - Aquí me ves mejor que cuando me espiabas a través del cristal... Sonrió, trago saliva y se ruborizo parcialmente... Por supuesto que me esmeré en desnudarme artísticamente en plan de ...
... absoluta y sensual exhibición de hembra cazadora. Pensaba en su polla que suponía ya tremendamente dura. La cara de Raúl, solo aparentaba felicidad y gozo..., además de inocencia morbosa. Totalmente desnuda bajé las escaleras acompasadamente y me metí en la piscina, dirigiendo mis pasos hacia él... Sus manos buscaron las mías. Nuestros cuerpos se rozaban. Nos empezamos a besar... Ya me besaba mucho mejor..., había aprendido muy rápido. Raúl estaba totalmente excitado ya que lo primero que noté fue su enorme polla dura debajo del agua. Sentía su excitación en su respiración. No paraba de besarme y tocarme. Estábamos en la zona de la piscina donde hacíamos pie y gran parte de mis enormes pechos..., la mayoría..., estaban fuera del agua..., al alcance de mi joven candidato a amante. Se lanzó enseguida a por ellos, empezando a chuparlos con mucha pasión. Yo mientras le acariciaba su polla, que al tacto aprecia impresionante, grande, dura y totalmente depilada. No dejaba de sobársela a placer y notaba sus jadeos que abrazaban que no tardaría en correrse. No quería desperdiciar aquella primera leche en la piscina y le sugerí (ordené diligente y suavemente) que saliera de la piscina y se sentase en el borde al alcance de mi viciosa boca. Empecé a chupársela sujetando su tronco con mi mano. Cuando la tenía a mi satisfacción solté la mano y la metí entera en mi boca apretando mis labios contra ella, mientras agarraba fuertemente sus ...