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Mae disfruta de un tierno adolescente...
Fecha: 17/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... caderas. Aceleré el ritmo y enseguida noté que iba a estallar. Cuando notaba su primera descarga quise atraparla más y bajé el ángulo de mi boca y garganta..., metiendo su polla hasta el fondo. Quería sentir la profundidad de su espasmo caliente lo más hondo que pudiese. Quería ser su primera garganta profunda..., como así me confesaría que fue poco después. La leche salía y anidaba en mi garganta... Chupaba y chupaba todo aquel néctar caliente maravilloso y juvenil. Aguante las dos o tres primeras andanadas de leche... Noté mi boca enteramente llena y me dispuse a tragar, actuando con su polla como mástil de referencia. Mi idea al mamarle la polla y sacarle aquella primera leche era quitarle los nervios y prepararle para la segunda fase..., la gran follada, ya sin la necesidad imperiosa de correrse a las primeras de cambio..., y por qué no..., disfrutar de aquel néctar juvenil en aquella posición tan morbosa como era al pie de la piscina. La verdad, es que estaba muy excitada, dado que llevaba semanas sin un buen rabo entre mis piernas ni en mi boca... Creo que incluso estaba más excitada que él en comparación. Lo había notado al aproximarme a él en la piscina y rozar mis sensuales pechos en su torso. Habia sentido un estremecimiento excepcional. Mi coño emanaba lubricación interna prefollada sin duda... Desde que lo había sentado al borde de la piscina y le había hecho aquella soberbia mamada, me sentía como la dueña de la ...
... situación, la capitana del timón del barco del placer sin igual... Cada minuto mi excitación subía de graduación... Aquella polla recién ordeñada por mi boca no decaía y estaba lista para el siguiente envite... Pero quería alargar la velada y le dije que pasábamos a cenar antes de seguir nuestro juego de seducción en esa noche de placer privado para ambos... Durante la cena, reímos sin parar..., nuestras miradas anticipaban el placer posterior a la sobremesa... Pero antes tocaba el postre... Le pregunte que quería de postre..., si fruta, vainilla o nata... El pidió nata y trufa... Fui a la cocina a prepararlo, diciéndole que esperase... En la cocina cogí el spray de la nata y el de trufa... Me desnude enteramente. Me tumbé en la mesa de la cocina, me rocié... y le llamé... Cuando entró, su cara fue de asombro y felicidad. Le dije que disfrutase del postre a su antojo. Me lamio a su capricho hasta que todos aquellos manjares desaparecieron de mi cuerpo... Seguía pasando su lengua por mis pechos, vientre y pubis... Nos fuimos a la ducha. Nos tendimos sobre el césped desnudos sobre las toallas en aquella noche bochornosa de agosto. Jugábamos, nos metíamos mano... Me confesó que desde el primer minuto le había gustado y que no había dejado de pensar en qué hacer y cómo hacer para seducirme... Que llevaba tiempo con la fantasía de estar con una mujer madura como yo, aunque no pensaba que realmente se realizase. Me contó ...