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Mae disfruta de un tierno adolescente...
Fecha: 17/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... dentro de mí... Estaba ansiosa... Quería sentir esa sensación única de oír el gemido de follador, de sentir la elevación de su ritmo cardiaco..., de sentir ese último impulso de su polla dentro de mí.., y a continuación sentir esas andanadas de leche caliente que explota y rebota contra el fondo de mi vagina y en ese momento dejarme llevar por ese culmen, ese gran orgasmo, ese clímax intenso y unico... Intentar aguantar unos minutos esa meseta de excitación antes de caer desplomada de placer... Estaba cada vez más excitada. No lo esperaba..., pero empezó a jugar con sus dedos acariciando mi esfínter, lo que me excitó más aún. Al poco el empezó a decir... - "Uhmmm, que culo tienes..., ¡cómo me gustaría follarlo! Estaba ensimismada en mis pensamientos vaginales de disfrute... No le dije nada... Me metió un dedo en mi cueva negra, en mi preciado y lujurioso ano..., en la apertura de mi culo que tan buenos momentos me ha proporcionado, aun cuando menos de los que hubiese deseado... Cómo no lo esperaba hice un movimiento brusco cuando me metió el dedo. Entonces lo sacó pidiendo perdón. Enseguida le dije... - Nooo, sigue por favor Eso le excitó mucho, y empezó a follarme el culo con el dedo, mientras seguía dándome buenas sacudidas en el coño con esa polla cada vez más henchida, dura y folladora..., cual experto se tratase. Realmente me estaba sorprendiendo aquel joven de 18 años recién cumplidos y con solo dos míseros polvos a sus ...
... espaladas... Sin duda este joven había nacido para ser el perfecto amante. Estaba cada vez más cachonda..., sintiendo mi coño lleno y bombeado y mi culo siendo perforado al mismo tiempo rítmicamente por aquel dedo sin duda el corazón... De los respingos anales iniciales..., mi culo agradecía aquella intrusión. Ésa situación me estaba dando cada vez más morbo y excitación. También cada vez más placer, que se juntaba con el de mi coño..., alienándose y creando una sinergia que me hacía sentir en mi vientre una sensación única. Mi corazón latía cada vez más acelerado... Sin duda todo estaba dispuesto para el sumún placentero... Era cuestión de minutos... Yo gemía y gemía... Le decía... - Así..., así..., sigue así... El joven inexperto..., cada vez menos..., ahora osado..., metió otro dedo en mi culo... No lo podía remediar... Me volví a correr, sin esperar su corrida caliente... Después de unos segundos inconmensurables caía rendida al suelo..., como saben aquella posición del perrito con el paso del tiempo te hace resentir brazos y piernas... Le miré... Su cara de circunstancias reclamaba mi ayuda para que aquella polla escupiese por segunda vez. Vi aquella polla más grande que en toda la noche... Sin duda sus cuerpos cavernosos no daban más de sí..., por culpa de la excitación. Aquella sangre interna potenciaba su dureza y sus ganas de sacar su ansiada leche... Le obligué a tumbarse de nuevo. Me acomodé ante su ...