-
Mae disfruta de un tierno adolescente...
Fecha: 17/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... sobre sus experiencias sexuales... (Inocente...) Tan solo había estado con dos chicas, que aunque aparente y bien parecido era excesivamente tímido. (Eso era evidente..., aunque trataría de remediarlo a lo largo de la noche...) Que solo una de aquellas chicas le había mamado la polla un poco antes de follar y que no lo había hecho demasiado bien. Tomamos un par de copas cada uno mientras jugábamos a tocamientos, besos, caricias, lametazos y mordisquitos sensuales en todos los rincones de nuestros cuerpos..., menos dos sitios... Los sexos de momento intocables. Así eran las reglas... Su polla cada vez más dura y preparada para el triple estoque fin de fiesta. Nos íbamos calentado cada minuto más y más... Me ponía aperitivos en mis pechos y se los comía, lamiendo los restos salados de los mismos en mis pezones que cada vez estaban más duros y necesitados de sentir... Llegaba el momento. Me abrí de piernas y le invité a comerme... Sería la primera vez que aquella lengua frugal que ya había aprendido a jugar en mi boca comenzase el juego de mayores... Su torpeza inicial corregida levemente fue transformándose en eficaz comidita de mi sexo que se correría por primera vez... Esto empezaba a ser verdaderamente una noche de sexo gratificante. Tumbados en aquel césped iniciamos el primer cortejo del sesenta y nueve..., algo que siempre me ha entusiasmado. Una vez que me había corrido otra vez y que notaba aquella polla durísima y presta a ...
... trabajar vaginalmente..., le dije que se tumbase boca arriba. Me acomodé encima de él. Con mi diestra mano acoplé aquella estaca importante dentro de mi ser. Mi sexo la dejaba entrar hambriento... Cual amazona experta comencé a espolear de menos a más a aquel joven corcel. Sus manos adoraban mis pechos llenos de pasión. Veía su boca necesitada de mis duros pezones y me agachaba lo suficiente sin dejar de cabalgarlo para que lamiera, chupara y mordisqueara mis erectos pezones que ya necesitaban de aquel joven macho equino. Me sentía poderosa cabalgando a ese joven animal desbocado y apasionado, lleno de deseo y placer, llevando yo el ritmo. Cuando noté que me llegaba mi tercer orgasmo, primero vaginal..., apreté mis pechos sobre su cara y me dejé llevar lentamente, fue genial, maravilloso, morboso, poético y muy gratificante... Ahora necesitaba que él me cabalgase a mí, para que me llenase el coño de su segunda leche. Me levanté y me puse a cuatro patas para que me follase así, para que me follase en condiciones..., para que me follase como un hombre me debe de follar... Es mi postura favorita. Le dije... - "Ahora me cabalgaras tú a mí". Me empezó a follar agarrándome de mis caderas pero sobándome de vez en cuando mis glúteos y dándome palmadas suaves. - Dame más fuerte..., no te cortes..., me encanta... Yo estaba cada vez más excitada a pesar de haberme corrido ya varias veces. Quería volver a correrme con su polla y su leche ...