1. Ni parientes somos


    Fecha: 24/10/2022, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Tonantzin Rodríguez, es una vecina que tengo, que resulta que es pariente de una de mis tías, en mi defensa puedo decir que nunca la había visto, pero esta chica, tiene unas tetas muy ricas, un tremendo par de piernas y unas nalgas muy ricas.
    
    La conocí en una fiesta, en ese tiempo iba mucho a reuniones de trabajo y la conocí porque era asistente de un cliente nuestro.
    
    Hicimos química desde que empezamos a charlar, ella acostumbraba a usar vestidos y ropa entallada, me encantaba verla con su medias negras o color carne, ¡siempre me tenía la verga dura! Hoy les contare la primera vez que tuve la dicha de cogérmela, aunque era mi pariente lejana.
    
    En ese momento ya nuestra relación era más que buena, ya había mucha confianza, todos los días iba a recogerla a su casa y la llevaba a su trabajo, mi esposa me había encontrado con mi amiga Cindy cogiendo y las cosas estaban difíciles, pero no podía dejar de andar de caliente, “Toni” como yo le digo, me traía loco.
    
    Fuimos a bailar, ella traía un vestidito ajustado rojo, con sus medias negras, y sus tacones, me encantaba como se movía, ¡a cada oportunidad le arrimaba mi verga que poco a poco se endurecía!
    
    L: ¡Me encanta como bailas nena!
    
    T: ¡Jajá, gracias!
    
    L: ¡Oye te quería preguntar algo!
    
    T: ¿Dime?
    
    L: ¿Te gustaría tener sexo conmigo?
    
    Ella me miro y sonrió, a principio no me dijo nada, seguimos bailando y disfrutando el ambiente, cuando regrese de ir al baño, ella me miro, se acero a mí y me dijo ¡quiero ...
    ... hacerlo contigo! Su respuesta me excito mucho, inmediatamente pague y salimos rumbo a un hotel cercano.
    
    Al principio increíblemente estábamos tensos, ya que de pequeños besos y arrimones no pasábamos, la verdad yo admito que con los problemas con mi esposa dudaba un poco, pero ella tomo la iniciativa.
    
    Comenzó a besarme muy rico, nuestras lenguas se juntaban en nuestras bocas, sus manos me acariciaban muy apasionadamente, fue entonces que yo reaccione, quería desde hace tiempo, probar su rico cuerpo, mis manos acariciaban sus piernas cubiertas de sus sexys medias, fue entonces que ella me separo un poco.
    
    T: ¡No está bien, somos como primos!
    
    L: ¿Toni, en serio?
    
    T: ¡Es que de pensar en la tía, me da remordimiento!
    
    L: Nena, somos parientes lejanos, ¡no pasa nada!
    
    T: ¡No lo sé, me gustas, pero…!
    
    L: Mira, te confieso que eh tenido sexo con algunas parientes incluso directas, al final bebe, es solo sexo, ¡nada ha pasado!
    
    Me miro un poco seria, creí que le molesto el confesarle que antes de ella, Lourdes, Violeta, Lupe y Yesenia, ya habían sido mías, pero entonces me fascino su reacción.
    
    Se paró frente a mí y se despojó de su sensual vestido, dejándome ver su escultural piel morena, un ligero sosteniendo sus medias, una tanga de encaje negro y un brasear muy escotado igual de encaje fue lo que me enseño, yo quede anonadado por verla así, me puse de pie y me dirigí a besarla, los besos eran más fuertes y con más pasión que antes, mis manos acariciaban su ...
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