1. Ni parientes somos


    Fecha: 24/10/2022, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... espalda bajando por su cintura y apretando sus duras nalgas y sus ricos muslos, ligeros suspiros salían de ella, mi amigo empezaba a despertar tan intensamente que tuve que despojarme del pantalón!
    
    L: ¡Eres hermosa, que cuerpo!
    
    T: Tú también, me encantas
    
    Nos tiramos en la cama, ambos nos besábamos y acariciamos muy rico, me despojo de la camisa y empezó a pasar su lengua por mi pecho, ¡me erizaba cada que me lamia el ombligo hasta que por encima de mi trusa lamia mi pene! Uf era una adrenalina mortal, ¡mi pene ya no podía estar encapuchado ella muy amablemente lo saco de su prisión y lo acaricio como si fuese un animal tierno!
    
    T: ¡Pero que hermoso pene, uhm!
    
    L: ¿Te gusta?
    
    T: Sabía que eras dotado, ¡pero esto es más de lo que esperaba!
    
    Lo llevo a su boca, demostrando que era un amante del oral, su lengua me raspaba el tronco, sus largas uñas arañaban mis testículos, lo tragaba como pato y luego lo sacaba deliciosamente de su boca, la cabecita era su parte preferida, me la dejo rojísima, yo no sabía si era el labial o sus chupadas, estaba en la gloria, ¡” Toni” me estaba haciendo gozar rico!
    
    L: ¡Ven bebe, yo también te quiero probar!
    
    T: Luis, que rica, sabes riquísimo, ¡me encantan grandes!
    
    Se colocó de forma para un delicioso 69, su depilada y húmeda vagina ya hacía en mi cara esperando que mi lengua entrara, antes empecé con besos en sus entrepiernas y en sus nalgas, mi verga cada vez más se erectaba, ¡Toni se comía riquísimo mi animal y yo ...
    ... empezaba a devorarle su cochino!
    
    Mi lengua entraba y salía rozando su clítoris, sus fluidos sabían a miel, sus gemidos y la forma de chupármela, me la ponía cada vez más dura, mis dedos empezaron a jugar el clítoris de mi prima política o tía, la vedad no me interesaba que fuera, ¡solo quería seguir comiéndome esa hembra tan rica!
    
    Después de gozar con nuestros aparatos sexuales, la acosté en la cama levantándole las piernas formando una ye, sin condón, empecé a introducirle mi verga venosa y llena de baba de ella, penetré con suavidad mientras le besaba sus pies, pasaba mi lengua entre sus dedos para después bajarla a sus talones, esto me ponía a mil ya que ella traía aun sus medias puestas, ella solo me miraba con ojos de dinamita, me movía suave, para disfrutar más de ella, me acerque más hacia sus tetas, cogiéndomela de forma normal, ella me arañaba la espalda y me mordía el cuello, me besaba los hombros y me acariciaba el cabello, mis manos acariciaban sus ricas piernas que aún estaban envueltas en sus medias negras, le jugaba los pezones y le besaba su cuello, ambos lo estábamos haciendo con mucha pasión.
    
    T: ¡Que rico, así, que rico!
    
    L: ¡Eres magnifica bebe, que rico cuerpo!
    
    T: ¡Lo único malo es que somos primos!
    
    L: ¡No, importa, somos lejanos, así casi no vale!
    
    T: ¿Que diría tu esposa, sabe dónde estás?
    
    L: No sé, probablemente sepa dónde estoy, ¡pero no con quien!
    
    Cambiamos de pose, ahora ella me cabalgaba delicioso, yo le lamía las tetas y le ...