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Mi sobrina Chelo
Fecha: 25/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... con deleite. Ya estaba empalmado. Cuando se dio la vuelta y vio mi polla, la cogió y la metió en la boca. No mamaba bien, pero ahí andaba. La dejé mamar un ratito, luego la cogí en brazos y se la metí en el coño. Le entrara apretada. Rodeando mi cuello con sus brazos, sonrió y me dijo: -¿No te peso? -Pesas tanto cómo una pluma. -Eso es porque eres muy fuerte, tío. Me besó. Su lengua jugaba con la mía, y yo me prestaba a su juego dándole leña en su estrecho coño... Poco después, sintiendo sus gemidos, la suavidad de su piel y sus duras tetas apretarse contra mi pecho vi que me iba a correr. La eché de nuevo sobre la cama, le comí la boca, le comí las tetas, le comí el coño un par de minutos y ya se corrió cómo una bendita. Al acabar la besé con mi boca llena de sus jugos. Al meter la lengua en mi boca y encontrarse con ellos, me devoró. Luego se fue a por mi polla, la sacudió cómo si su mano fuese una batidora y la mamó hasta que me corrí. Corriéndome, le dije: -No tragues mi leche, quiero tragarla contigo. Cuando acabé, con la boca llena de leche, me besó y saciamos nuestra sed, a medias, ya que al acabar de besarnos, cogió la botella y le echó un trago largo. Sus ojos volvieron a llorar, se le puso cara de avinagrada, y después me dijo: -¡Ceeerdo! -Pensé que te gustaría. -Y me gustó, pero eres un cerdo. Eché un trago, y le dije: -Ya sabes como son los masajes que le doy a mi mujer. ¿Alguna cosa más? -Sí, cerdito, anda, fóllame el ...
... culito. Se dio la vuelta y puso el culo en pompa. Yo, es que veo un culo de mujer a mi disposición y no me puedo resistir. Me puse detrás de mi sobrina para trabajarla. Se dio la vuelta con la agilidad de una gacela, riéndose me señaló con el dedo, y me dijo: -¡Picaste! Le puse las manos en las costillas y le hice cosquillas -Jajaaja. ¡Paaara! Se retorcía. Reía. Levantaba los brazos. Le hacía cosquillas en los sobacos y se encogía... Le hice cosquillas hasta que quedó en la posición en que estaba antes. Le levanté el culo... En la primera fase le lamí el ojete y le di una nalgada. Me dijo: -Malo. En la segunda fase lamí desde el coño al ojete parando en el periné y le di un par de nalgadas. Me dijo: -Cerdo. En la tercera lamí y metí y saqué mi lengua en su coño, lamí varias veces el periné, después lamí y le metí y saqué la lengua del ojete y la nalgueé varias veces. Ya cambió de opinión. -¡Me encanta! En la cuarta hice las tres etapas juntas. Al rato, me dijo: -Ya puedes. Sabía a qué se refería, pero le dije: -¿Qué puedo? -Metérmela en el culo. -Pídelo por favor. Giró a cabeza, y dijo: -¡¿Qué?! -¡Picaste! -¡Abusón! Froté mi polla en su ojete. Se la metí y saque del coño varias veces, frotándola en el ojete cada vez que la sacaba. Chelo se impacientó. -¡Métela de una puta vez! Le clavé la cabeza en el culo, y le dije: -¡Puta! -¡¡Ayyyy! -¿Te duele, debilucha? -¡Ay que me llamó el maricón! Ahora ...