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Maduro me inició
Fecha: 27/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hace ya varios años yo estaba avanzando hacia el último año de universidad en la carrera de periodismo. Todavía no cumplía 21 y yo estaba muy ansiosa de entrar al mercado laboral, así que comencé a hacer una pasantía en un canal de televisión, uno muy pequeño para agarrar experiencia… y vaya que agarré. Desde muy joven hacía ejercicio, tenía los pechos grandes y parados, igual que el culo respingado y duro, mi cintura era pequeñita y siempre me gustó usar tops muy ajustados, aunque tenía pantalones anchos, de bolsillos… nunca fui una mujer demasiado femenina, más bien parecía de los grupos de skate. En el canal comencé tomando llamadas, editando audios… los periodistas que estaban frente a cámaras casi no notaban que yo estaba ahí. Aunque los camarógrafos y productores sí que lo notaban. La mayoría eran amables y me indicaban cómo funcionaban los aparatos, yo nunca desaprovechaba la oportunidad de aprender y ellos no desaprovechaban la oportunidad de verme las tetas o de rozarme el culo. En ese entonces yo tenía una relación con un tipo de la facultad, no nos iba del todo mal. En ese entonces no tenía gran conocimiento del sexo: nos besábamos, él entraba y salía y ya, se acabó. No era divertido… de hecho, yo a veces pensaba en cualquier otra cosa. Un día en el canal, me dejaron encargada del sonido en vivo de un programa. Algo que yo nunca había hecho… la cagué, no sé qué carajos hice, pero le saqué el audio al programa. Yo me paralicé del miedo, no sabía qué ...
... hacer. No fueron más de 5 segundos y uno de los productores vino, movió una palanquita y arregló todo. Mi nerviosismo fue evidente, casi a punto de llorar, le di las gracias. Este productor se llamaba Ramiro, siempre fue muy amable y me llevaba 15 años de edad. Nos sentamos frente a los controles y él me indicó cómo funcionaba cada control y así nos fuimos haciendo amigos. Ramiro además de ser muy amable, tenía en ese entonces 36 años, era casado y tenían 2 hijos. Solía contarme los líos que tenía con su esposa y yo también le contaba los líos con mi novio. Cuando conversábamos siempre le sorprendía mirándome los pechos, la concha o el culo… vaya, yo tampoco perdía oportunidad de verlo a él. Tenía buen cuerpo, nada flácido, algunas veces vi su pene saliendo en punta de su pantalón… todo bien con él. Un día, nos indicaron que los pasantes debíamos quedarnos para supervisar la programación porque todos los empleados del canal se iban de paseo. NO había nada que hacer porque todo ya estaba en la computadora… solamente debíamos NO arruinarlo. Así que, cada pasante se dedicó a no hacer nada, vagando por el canal. Después del medio día llegó Ramiro, yo me sorprendí porque él debía estar de paseo. Me dijo que el evento estaba muy aburrido y se ofreció de voluntario para supervisar a los pasantes. Me abrazó muy cariñosamente y nos pusimos a conversar, como siempre. A los demás pasantes se les ocurrió que era una buena idea traer una botella del licor más barato y por lo ...