1. Maduro me inició


    Fecha: 27/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... tanto, más fuerte que encontraron. Ramiro se puso feliz, brindamos, bailamos… Ramiro se pegaba a mí, me pasaba la mano por la espalda por el culo, por las tetas. Al rato me dijo al oído ‘vámonos de aquí’. Yo que ya tenía varias copas encima, no perdí el tiempo y me fui con él.
    
    En su auto, él agarró por un camino que nos alejaba de la ciudad y aparcó en un lugar donde ya no había alumbrado público. No hubo palabras, él se acercó y nos besamos apasionadamente. Su lengua experta se tomaba mi boca como conquistador al mismo tiempo, mi vagina se calentaba y sentía que comenzaba a latir de la excitación que sentía. Mientras me besaba, sus manos asaltaron mis tetas y las estrujaba como si quisiera sacarles jugo a un par de grandes limones.
    
    Se detuvo, bajó el espaldar de mi asiento e hizo que me recueste. Desabrochó mi pantalón y metió su mano. Al principio solamente masajeó con sus dedos sobre mi tanga, pero esta ya estaba mojada por mis jugos, así que empujó la tela justo sobre mi clítoris haciendo movimientos circulares. Mi excitación subió al máximo… mis piernas se abrieron sin que yo les ordenara nada… Él sonreía casi con malicia al verme.
    
    - Qué rico papi… sigue así
    
    - Ahora tengo tu clítoris… parece que nadie te lo había descubierto, verdad nena?
    
    - No, ni siquiera yo me lo había topado
    
    - Ahora esto es mío… y voy a enseñarte cómo quiero que goce este clítoris que es mío
    
    Puso el asiento del carro lo más atrás posible y él se arrodilló frente a mí. Bajó mi ...
    ... pantalón, pero dejó puesto mi tanga ya empapada por mis jugos.
    
    - Así me gusta… tan zorra eres.
    
    Hizo a un lado mi interior y con sus dos manos abrió mis labios vaginales. Metió su cara en mi vagina con toda la experiencia de un hombre maduro. Su lengua subía y bajaba con tanta seguridad que salían fluidos de mi vagina como si fuera manantial. Inmediatamente se centró en mi clítoris. Primero lo tocó suavemente con sus dedos y luego, cuando estuvo grande se lo metió a su boca chupando y lamiendo.
    
    Yo no podía más, me vino un gran orgasmo con espasmos por todo mi cuerpo y mojé (todavía más) todo el asiento, incluso su ropa. Sin embargo, él no se detuvo, seguía chupando y lamiendo, ahora sus manos masajeaban mi coño y la entrada de mi ano… mi cuerpo nuevamente se calentó. Temblaba y mis paredes vaginales latían nuevamente.
    
    Él metió sus dedos dentro de mi vagina y seguía con el masaje en mi ano… parecía que él esperaba otro orgasmo, pero demoraba en venir. Así que dejó eso y volvió a mi clítoris. Fue como la primera subida de la montaña rusa, sentí cómo mi cuerpo se calentaba nuevamente hasta que vino el orgasmo. Mientras sentía los espasmos de mi coño, Ramiro metió su verga en mi cuerpo y taladraba. Esa sensación de penetración y orgasmo al mismo tiempo era más que embriagante. Gritaba de placer y sentí que inundaba el auto con mis fluidos.
    
    Pero él apenas comenzaba, ya con tanto líquido su pene entraba y salía sin problema, me metía su verga completa, embistiendo con ...