-
‘Eso’, mi dulce tormento con el marido de mi hermana (II)
Fecha: 27/10/2022, Categorías: Gays Autor: Carl, Fuente: CuentoRelatos
... que voy a hacer aquí sentado. Se sentó impasible y yo tomé mi cepillo para colocar el dentífrico pero mi marido me lo pidió. Se lo entregué y se lo restregó por el culo, lo metió en el agua del váter y me lo devolvió. Ahora sí podía cepillarme. Jamás pensé caer tan bajo y estar tan feliz. La humillación, el maltrato, el dolor, mis lágrimas, el placer de ser mujer y ser sodomizada por aquel que amaba locamente. Era eso, seguro, me volví loca y no coordinaba nada. Lo amo, amo a mi violador. Y lo miraba por el espejo, él cagando tan plácidamente y yo amándolo a través del reflejo que me brindaba una figura viril, tan él, tan hermoso, es lindo, estoy enamorada, lo amo, qué placer saberme suya y disfrutar de su sexo, de "eso" tan rico y grande, de embarazarme con su esperma. Acaso mi hermana Carla gozaba igual que yo de nuestro marido? Qué más me iba a hacer, qué suciedad tenía en mente para complacerme? Acabé de cepillarme y me arrodillé. Le lamí los pies descalzos metí mi lengua en cada comisura de sus dedos, lo adoré y besé sus fornidas piernas, subí, y llegué a su hombría que estaba dentro de la taza. Se apresuró a sacarla y me la ofreció. Al engullir el falo no sé por qué me dieron arcadas. Intenté mantener la compostura y continuar en mi obligación. Chupé, lamí y mamé "eso". Me la metí hasta la garganta pero no pude continuar ni contener el vómito. Vomité encima de él. Y fue cuando realmente tomé consciencia del peligro que tenía en ese juego. Álvaro bien me ...
... podía hacer algo grave. Acaso debía cortar con ello y encararme a él o a mi hermana y confesar y armar un despelote en la pareja, que Carla se separara de un maltratador, de un enfermo, yo desaparecer, contárselo a mis padres, que me amarré con mi cuñado y que ahora me viola y me maltrata consentidamente? Nadie en su sano juicio me iba a dar la razón, yo me presté a ese juego, fui yo quien le suplicó ser vejada, humillada, ser su mujer. Álvaro al ver el estropicio que le causé y mi miedo a su brutal reacción se incorporó pues había acabado de hacer lo suyo, se limpió el culo, echó agua y por primera vez actuó como un amante lujurioso. No le importó que estuviera toda pringada de pota por cara y pecho. Me agarró de la barbilla, se inclinó y me dio un beso que a día de hoy lo recuerdo al detalle. Al acabar de hurgar mi cavidad bucal y de hacerme una limpieza de encías con su lengua, me levantó la cara, nos miramos a los ojos y me dijo "TE AMO, MARICÓN". Inmediatamente se cogió "eso" y se masturbó en mi cara. Se pellizcó los pezones, me acarició la cabeza tiernamente, continuó pelando a "eso" y expulsó tal cantidad de dulce de leche que me llenó la boca con ella. Entre espasmos me ordenó que no la tragara aún y acaté su deseo, recibí todo el semen con la lengua afuera cual platillo redondeada en el centro para que no cayera ni una sola gota de tan preciado líquido. Mi marido se estrujó bien la verga y la gotita que quedó en la abertura del glande la recogí con la punta de la ...