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Madre e hijo en el vestidor
Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... Aquellas dos nalgas esculpidas en mármol por el mismo Miguel Ángel le hacían perder el norte, no creía que hubiera uno mejor. No podía comprender como su padre elegía a otras mujeres en vez de a su madre. Era cierto que los años habían pasado y ya no era la misma mujer que en las fotos, pero se mantenía bella. Aunque su padre, por lo que él sabía, había elegido últimamente degustar una fruta más verde, en vez de la madura. La mujer cogió la mochila del gimnasio que tenía guardada en el amplio vestidor. Se echó un vistazo en el espejo y se vio preciosa. El leggins de diferentes colores le hacía unas piernas perfectas, sumado a que la camiseta deportiva dejaba al aire su vientre plano y daba una preciosa silueta a sus pechos, estaba espectacular. Pensó en Paul, su joven profesor de fitness. Esperaba que estuviera y le dedicara esas miradas tan lascivas que le encantaban. Era un chico tan joven como su hijo y como le ponía… cuando la corregía, cuando la tocaba, tenía ganas de acabar con el divorcio para darle un buen viaje. La mujer su dio la vuelta después de admirarse y vio a su hijo plantado frente a ella. Le miró de arriba abajo, el rostro del joven tenía una gota de sudor por el calor de verano que le cruzaba un rostro muy serio. —¿Qué? —le dijo con el tono más frío que pudo. —¿No vas a dejar de tratarme así nunca? —preguntó realmente enfadado Mateo. El calor en esa época era inaguantable y en el vestidor con tanta ropa todo aumentaba de forma ...
... exponencial. A Carla le comenzaba a incomodar tanto el calor como la pregunta. —¿De qué te quejas si yo te trato bien? —Desde hace tiempo eres una borde, una desagradecida y de dar cariño… de eso ni hablamos. —Mateo soltaba todo lo que tenía retenido desde hace tiempo. —Vale, muy bien. Pero ahora no es momento de hablar de esto, va a venir tu padre. Vámonos. —Es que ni siquiera quieres hablarlo con él, te has cerrado en banda desde hace años. No sé qué es lo que te pico y porque cambiaste, pero que asco das últimamente. —No me hables así que soy tu madre, niñato. —Carla no dejaba que nadie la hablara mal, menos sus hijos. Alzó su dedo índice amenazante y lo puso al ras de la cara de su hijo. —Todo esto lo estás tomando como una venganza personal y parece que es contra toda la familia, hasta Manu, que siempre te ha defendido empieza a pensar como yo. De los dos hijos Manu era el pequeño, el que siempre la había apoyado pese a sus malos modos. Sabía que llevaba unos años muy malos. Desde la muerte de sus padres había cambiado y ahora con el estrés del trabajo, los niños y los recientes cuernos de su marido, estaba horrible… ¡Ni sexo tenía! Todo mal. —Mira, Mateo. Lo hablamos de camino al gimnasio, pero vámonos, ¡YA! Pese al mandato de su madre el joven no se movió, se había inflado de valor para soltarle esas palabras y ahora no se quería quedar a medias, ni de broma. —Es cierto que papá ahora tiene su parte de culpa, pero es que con tus actos has perdido ...