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Madre e hijo en el vestidor
Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... Este fue a hablar, a preguntar qué estaba haciendo, si se había vuelto loca. Sin embargo, antes de nada, Carla le empujó a lo más profundo del pequeño habitáculo donde los abrigos los escondieron. —Es tu padre, ¡Cállate! —le volvió a decir con esa voz autoritaria en un tono realmente bajo. La mujer sacó su móvil y lo encendió entre los abrigos, Mateo observó curioso como en la pantalla aparecía la habitación de sus padres. Dos personas entraron en ese momento, su padre con una jovencita que quizá rondaría su misma edad, alucinante. —Sal y diles algo —susurró el muchacho. —No. Deja que se lo pase bien, con esto tengo el divorcio ganado. —¿Qué vamos a estar aquí hasta que acaben? Hace un calor de mil demonios. —Cállate, Mateo, joder. Nos van a escuchar. Pasaron los primeros minutos pegados al móvil, los besos de la pareja al principio les provocaron repulsión. Pero cuando la pasión les comenzó a envolver, se dieron cuenta de que no podían quitar la vista. —No la chupa mal… nada mal —saltó de pronto Mateo con la sangre algo caliente. —Hijo, que es tu padre —le respondió Carla por decir algo. —Ya, pero ella no. —miró a su madre y una duda comenzó a sugerirle, la cual no se cayó, no tenía ningún sitio a donde ir— ¿Tú le has puesto los cuernos? Los ojos de Carla proyectaron una mirada asesina sobre su hijo que no separó la vista de ella, el muy descarado esperaba una respuesta. —No —respondió con indignación— ¿Quién te crees que soy ...
... yo? —Pues pensaba que te tirabas al chaval del gimnasio. —Mateo, la hostia, que no me hables así, que soy tu madre. Además que ostias me voy a tirar yo a Paul. —Que rápido has pensado en él —el joven apoyó la cabeza en la pared— ¿Lo has hecho o solo lo has imaginado? —No tengo por qué contestarte, la vida sexual de tu madre es irrelevante… y silencio —no estaba enfadada, solo quería que se callara. —O sea que sí. —Carla le pellizcó el brazo con un rostro de ira tratando de hacerle daño —No. Y no te metas en mi vida privada, ¿Qué más te da con quien estoy yo? Mira tu padre que bien lo pasa y no te veo quejarte. —Ya, pero mi madre es diferente. Carla le miró en la oscuridad del vestidor, aunque era una frase extraña tenía cierta lógica. Ella había sido su mundo, no había pensado en qué pensarían de la separación sus hijos y como les afectaría en el futuro. Parecía que Mateo sí que lo había pensado. —¿Insististe para venir al gimnasio solo para ver que no ligase? —su madre sonreía de forma pícara y quizá con algo de malicia… pero sonreía. —No. Fue por otro motivo. Mateo miró a la pantalla viendo como en la cama de sus padres, una joven tomaba el puesto de su madre y hacia gozar al hombre que allí yacía. Recordó el motivo, como en un principio lo había hecho para pasar más tiempo con ella, para ser más cercanos y también, porque aquella ropa cada vez le ponía más. Había pensado que sería una época, una simple racha de obsesión con su joven madre, pero ...