1. La señora Martha


    Fecha: 31/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Geronimo68, Fuente: CuentoRelatos

    ... retorció en la cama.
    
    -Mmmm, si, si… así. Me gusta, me gusta.
    
    Me sentí importante, me sentí hombre. Le bajé los breteles para ver sus tetas de pezones erizados. Estaban buenas todavía, mejores que las de mi abuela. Se las fui mamando y sobando hasta hacerla gemir fuerte. Mi verga, a todo esto, ya se recuperaba y tomaba erección. Volví a besar su sexo para trabajarlo con la lengua cual experto en esas lides. Hasta que acabó en un orgasmo increíblemente intenso.
    
    -Ay Señor mío… valió la pena! Qué locura, gracias Gero. Ahora me doy cuenta que nunca había tenido un orgasmo de verdad… Qué placer!!!
    
    No la dejé enfriar. Me le puse encima para enseguida buscar su hueco con mi estaca dura. No anduve con vueltas y en cuanto la orienté fue para penetrarla. Se quejó.
    
    -Despacito por favor. No ha sido usada en mucho tiempo y es como que tiene que ser desvirgada otra vez.
    
    Eso me puso como loco. La verdad es que sí se la sentía cerrada. Poco a poco la penetré toda. Suspiraba y me clavaba los dedos en la espalda. Se fue habituando. Tomé coraje y aumenté el meneo.
    
    -Aaah, si… cógeme, cógeme fuerte, asiiiii
    
    De pronto me detuve
    
    -Qué pasa? Hay algo mal?
    
    -No… la quiero coger de otra forma. Póngase de rodillas y apoye sus codos en la cama.
    
    Se levantó y lo hizo. No me demoré nada en volver a entrar. La agarré por las caderas para empujar y ensartarla de un solo envión.
    
    -Ay, ay… que adentro se siente!!!
    
    -Le ...
    ... gusta?
    
    -Mucho… me encanta. Eres un gran macho. Tantos años de coger poco y sin sentido! No me creas una puta… solo que disfruto lo que no tuve antes! Cógeme fuerte!
    
    Sin compasión, mi cogida fue feroz, ansiosa y furiosa. Tanto como furioso fue su nuevo orgasmo y el lechazo que tiré en su interior.
    
    -Ay, Dios mío. Que caliente tu lechita, me quema adentro. Me has hecho muy bien, muy feliz! He vuelto a vivir!
    
    Nos quedamos descansando hasta que mi verga revivió y sin preguntarle me le puse encima para propinarle una nueva y furibunda cogida. Quedó extenuada y yo también.
    
    -Te irás a casa?
    
    -Tal vez no. Llame a mi abuela y dígale que no se preocupe. Y que invente algo para tranquilizar a mi madre! Ja!
    
    Me invitó a comer algunas frutas, algo liviano ya que después seguiría una noche intensa. Dormimos por intervalos, despertábamos y cogíamos. Hasta que se volvió a hacer de día. Ya la cama era un revoltijo, con sábanas llenas de lefa y flujos. Nos levantamos. Ella cambió las sábanas y nos fuimos a duchar. Después desayunamos y dormimos hasta el mediodía. Entonces fue ella la que me buscó. Se me montó para orientar mi verga y penetrarse ella misma. Me cogió a buen ritmo mientras desde abajo le chupaba las tetas. Acabó en un ya más tranquilo orgasmo y después se dedicó a sacarme la leche que me quedaba a chupones y lengüetazos.
    
    Me invitó a almorzar para después acordar que me fuera a casa o aquello terminaba en escándalo! 
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