-
Sarita
Fecha: 04/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... la mano y me llevó a una habitación que tenía una cama de matrimonio, dos mesitas y un armario, y que estaba pintado de blanco cómo el resto de la casa. A lado de la cama me quitó la chaqueta, el chaleco y la camisa. Sarita vio que yo no era gran cosa. Tenía barriga, pequeña, pero barriga al fin y al cabo. Al quitarme los zapatos, los calcetines, el pantalón del traje y los boxers, y ver mi polla, dijo: -Es cómo la de mi ex, pero más gorda. Me gusta. La metió en la boca y se me puso tiesa al momento. Me asombré, sin viagra con mi esposa no se me ponía dura. Mamaba bien. No podía dejarme ir o la jodía. Hice que se levantara, le quité el cinto de la bata y quedo desnuda. Sus tetas tenían areolas marrones pequeñas y pezones como lentejas, eran de esas que caben enteras en la boca. Su coño estaba custodiado por una gran mata de pelo negro. Nos echamos sobre la cama. Le comí las tetas y la besé mientras jugaba con mis dedos en su coño mojado. Ella me meneaba la polla. Minutos más tarde, bajé al tesoro. Le pasé la lengua entre los labios desde la vagina al clítoris, y me quedé más de un minuto pasando la puntita de mi lengua por él de abajo arriba, suavecito y apurando... Lo hice una constante... Lengua desde la vagina hasta el clítoris y lamerlo con diferentes velocidades, eso sí, siempre de abajo arriba y con la puntita de la lengua... De su coño no paraban de salir flujos, eran cómo aceite de espesos, pero más claros... A los quince o veinte minutos, sus gemidos ...
... subieron de volumen, su pelvis se levantó y sus manos aferraron las sábanas, entonces apreté mi lengua contra su coño y lamí con celeridad desde la vagina al clítoris. El resultado fue un orgasmo brutal. Después de correrse, gemir y convulsionarse, repetí lo que estaba haciendo... Lamer desde la vagina al clítoris, lo de antes...Otros diez o quince minutos después, sus gemidos me alertaron de que estaba a punto. Con la legua plana y apretada al coño le lamí todo al mismo tiempo, vagina y clítoris. Aún tardó en correrse, pero cuando lo hizo, de su coño comenzaron a salir jugos en cantidad. Los sentía bajar por mi lengua y salir por los lados. Los sentía salir a presión, despacito. Sarita se estaba muriendo de placer, pero no decía nada, solo gemía, se retorcía y levantaba la pelvis. Casi al final de su corrida sentí el ruido inconfundible de una sábana al rasgarse, sus uñas pintadas de rojo habían podido con ella. Me puse boca arriba y dejé que cogiese aire. Al ratito, me besó, y me dijo: -Fue maravilloso. ¿Quieres que te la mame y me trague tu leche? La idea me encantaba, pero no podía pasar sin meter dentro de aquella dulzura, por eso le dije: -Luego, antes quiero ver tu cara cuando te corras que aún no la vi. La volví a besar, largo y tendida. Le volví a comer las naranjitas... Me subí encima de ella y se la metí hasta el fondo. No se movía, follar no follaba bien. Después diez minutos de mete y saca, le cerré las piernas y abrí las mías. La polla le entraba y ...