1. El demonio de Saint Clare (Capítulo ll)


    Fecha: 05/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Zippo., Fuente: CuentoRelatos

    ... recorría mi cuerpo desde el momento en que escuché su voz, aumentó al verlo dentro de la ducha.
    
    Hago de tu fantasía una realidad, —Contestó ante mi insistencia a la previa pregunta.
    
    Todo mi cuerpo temblaba, dentro de mi cabeza las cosas estaban en completo desorden. La figura en frente de mí no mostraba aires dubitativos, era serenamente imponente. Mi corazón quería salirse del pecho, mi voz se quebraba, pereciendo en el intento de pronunciar alguna palabra.
    
    Aún no había pasado a mayores, pero el solo hecho de estar desnuda frente a mi hijo, visto ahora como la ironía más cruel, hacía palpitar mi vagina.
    
    Mi mirada ascendió del suelo, pasando por su endurecido miembro, al cielo reflejado en sus ojos cuando una de sus manos me tomo por el cuello.
    
    No sé si él, pero yo me rendí de inmediato ante los mismos ojos que lo engendraron. Era como volver conectar con esa alma con la que no lo hacía desde hace mucho, la misma con la que muchas veces tuve encuentros como el que, por primera vez, estoy teniendo ahora con Sebastian, mi hijo.
    
    En un solo movimiento sus labios encontraron los míos. Sentí como si los conociera de toda la vida, de hecho, suspiré con una enorme satisfacción.
    
    «Después de tanto tiempo, —Pensé»
    
    Desesperación, locura, pasión... Fueron muchas las emociones que reviví en ese profundo beso.
    
    Sus manos extendieron las mías, cual ave en vuelo. Sus labios coqueteaban ahora con mi cuello en compañía de su lengua. Poco a poco descendió a mis ...
    ... pechos, chupando, lamiendo, estrujando.
    
    No pude aguantar más, estaba muy caliente; cosa que por mis gemidos le hacía saber; y me corrí.
    
    Cuando sus dedos tocaron mi caliente coño volví a suspirar profundamente; acción que fue pausada por el repentino atraco de sus labios, nuevamente a los míos; y reanudada con más intensidad al sentir como me penetraba el más largo de sus dedos.
    
    Muchas veces intenté palpar su enorme pene, pero por alguna razón que desconocía nunca me dejó, él me detenía.
    
    Los ruidos en aquella sala de baño pronosticaban el segundo orgasmo de mi panocha bien rasurada. Mis piernas se retorcían, la impotencia de no poder tocarlo me deba más placer... Aunque, sinceramente no creo que mis intenciones sirvieran de algo, ya que él era más que suficiente.
    
    Su pulgar se encargaba de mi clítoris, al mismo tiempo uno de sus dedos entraba y salía de mi empapado coño, y no sé cómo... Pero juro que mi culo también estaba siendo penetrado por uno de sus dedos; eso sin mencionar que me chupaba las tetas con afán... Todo al mismo tiempo.
    
    —¡Me corro! Exclamé.
    
    Segundos después mi cuerpo se contraía, haciéndome difícil la tarea de mantenerme en pie.
    
    Lo abracé, lo besé, lo toqué... Le pedí que me hiciera suya, que por favor metiera esa enorme cosa dentro de mí. La necesito, —Le confesé junto con mis deseos.
    
    Terminó arrodillándose ante mí. Llevé una de mis piernas por encima de su hombro, dejándola caer en su espalda.
    
    —Es increíble... Comentó mirando mi ...