1. La primera vez que cogí a mi suegra


    Fecha: 05/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: lito3322, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, soy Joel, tengo 35 años, 5 años de casado, mi esposa se llama Martha de 34 años y tenemos un hijo pequeño. Voy a relatarles algo real que me sucedió no hace mucho con mi suegra, Ana, cuando vino de visita y se quedó por casi 1 mes alojada en mi casa, hasta ahora no puedo creer que haya cumplido una de mis fantasías más anheladas al cogérmela.
    
    Ana, mi suegra, tiene 58 años y es viuda desde los 47 años, mide 1.62 m aproximadamente, unos 58 o 60 kilos de peso, tiene unas tetas medianas, pero lo que siempre me llamó la atención es el culito paradito y redondo que tiene, que se le marca aún más pues utiliza, casi siempre, ropa muy ceñida al cuerpo, pantalones, leggings, buzos, etc. dejando ver también sus piernas bien formadas y duritas, así como se le nota siempre las tanguitas o calzoncitos que usa.
    
    Mi suegra desde que la conocí fue una mujer muy atenta y amable conmigo y mantuvimos siempre una relación cordial, al conocerla me llamó la atención pues es una mujer muy guapa y sensual, aunque algo cohibida al tratar temas sobre sexualidad, alguna vez recuerdo haberme masturbado pensando en ella y fantaseaba con hacerla mía.
    
    Hace un par de meses estuvo de visita en mi casa, pues quiere pasar tiempo con Martha, mi esposa, y ayudarla con nuestro hijo pequeño; desde que llegó todo iba normal, hasta que en una oportunidad al entrar en la ducha observé colgado en el lugar de las toallas una tanguita color esmeralda con algunas blondas en la parte superior que obviamente ...
    ... no eran de mi esposa, sino de Ana, mi suegra, por lo que rápidamente cerré la puerta, tomé la tanguita y pude observar que tenía una pequeña mancha de color blanca que dibujada la línea de su vagina, por lo que la olí con frenesí y su aroma a mujer me paró la pija en un dos por tres, no pude evitar imaginar oliendo, besando, lamiendo y chupando la conchita de mi suegra directamente, por lo que eso me calentó aún más y terminé haciéndome una paja con su tanguita botando leche a por montones en la ducha, la volví a colgar donde estaba, me di una ducha y continué con mi rutina diaria, pero ya no podía dejar de pensar en mi suegra.
    
    En un fin de semana, mi suegra se ofreció cuidar a nuestro hijo pequeño, a fin de que pueda salir con mi esposa, a dar un paseo, cenar y tomar algo y se pueda desestresar del cuidado de nuestro pequeño, así que salimos a eso de las 07:30 pm, terminando en un bar tomando unos tragos, ya sintiendo que mi esposa se encontraba algo mareada por el alcohol, volvimos a casa como a las 11 pm, para esto mi suegra se encontraba en la sala viendo la TV y se sorprendió de vernos tan pronto:
    
    -Como que no es muy temprano para que hayan vuelto -dijo mi suegra
    
    -Me siento algo cansada mamá, pues ya no salgo hace mucho tiempo -contestó mi esposa
    
    -Entonces trata de descansar hija, el bebé está en su cuna, bien dormidito, -indicó mi suegra
    
    Por lo que ayudé a mi esposa a subir al segundo piso, a nuestro dormitorio, indicándome que se encontraba agotada, la ...
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