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Pau, excitante madura.
Fecha: 06/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... como estática y se apretaba contra mi boca. Paro de mamarme mi rabo y empezó a correrse, apretaba sus labios, porque solo se oía un “Mmmmmmmm” potente y seguido, hasta que respiro con fuerza, con bocanadas potentes. Una vez termino de correrse, se quitó y me pidió disculpas, me decía que estaba muy sensible, que la diera unos minutos. Ahora si vi a su marido, sentado cómodamente en un sillón, sin decir nada. Pau siguio metiéndome mano, agarraba con fuerza mi rabo, ya no era como antes y después de darme un buen morreo, fue mordisqueando mis pezones y me tripa hasta llegar a mi rabo. Se sobresalto, acababa de ver a su marido, una vez que se sobrepuso del sobresalto, dudo y como me había soltado el rabo, volvió a cogerlo, Le pregunto a su marido, “¿Llevas mucho ahí?” el con voz suave, tranquila le contesto, “Lo suficiente, amor”, se quedó mirando a su marido y su mano se movía muy suavemente. Luego me miro a mí, vi que algo pensaba o tramaba. Volvió a mirar a su marido y giro un poco la cabeza, me miro y me dijo, “Discúlpame que te dé la espalda” y se quedó de costado, dándome la espalda, mirando a su marido y tuvo un cambio radical. Le dijo a Ximo, “Esto querías y espero que no te arrepientas, porque me has buscado al macho ideal para hacerte cornudo” y Ximo le dijo un escueto “Tu, disfruta, bueno disfrutar, solo quiero ver que seas tú, mi Pau de siempre”, empezó a lamerme mi rabo, no podía verla solo sentirla. Lo mejor vino segundos después, porque empezó a hacerme una ...
... mamada de primera categoría, su marido tenía una visión perfecta y yo no tenía la visión pero si el placer. Mientras yo follaba su coño con mis dedos y con mi pulgar aprovechaba para meterlo en su culo, estaba tan cachonda, que coloco mejor su culo para facilitarme las cosas, menudo cambio que había dado. Quería follármela y se lo dije. Se coloco dos almohadas y se puso a cuatro mirando a su marido. Me dijo que la follara así, que necesitaba ver a Ximo. Su marido tenía desabrochado el pantalón y bajada la cremallera, pero se limitaba a tener la mano por encima de su ropa interior. Tal como estaba colocada se veía un culo de película, muy hermoso y era muy llamativo ver esas inmensas tetas colgando. Ella esperaba que le metiera el rabo ya. Pero quise “putearla” un poco. Pasaba mi rabo a lo largo de todo su coño, pero sin metérselo, lo que si notaba era como me lo mojaba. El sentirla con esas ganas me ponía más cachondo. Se movía con ganas, hasta que con voz nada suave le decía a su marido, “Ximo, menudo cabronazo que es el nene, me está provocando, no me la mete, dile algo” y antes de que Ximo pudiera decir nada, le di un par de azotes, lo que provocó que además de quedarse muda, se quedase parada. No quise dejarla reaccionar, le di otros dos y le dije “El que manda ahora soy yo, así que a callar y mueve el culo zorra, no te quedes parada” y quiso quitarse, no sabía si estaba montando el numerito, pero la tenía bien agarrada por las caderas. Entonces con tono de protesta ...