-
Pau, excitante madura.
Fecha: 06/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... insistió, “La discusión con Pau” y con la misma cara de sorpresa conteste un lacónico, “Pues no, no sé de qué me hablas”, se quedó dudando el decirme algo más o algo que tenía en su cabeza, pero siguio fumando y cambio de conversación. Una vez que acabo de fumar y de tomar su caramelo de eucalipto, nos fuimos para la terraza, se estaba muy bien, empezaba a oscurecer. Nada más sentarnos, dijo que todavía tenía la cabeza un poco mojada, que nos metiéramos mejor dentro. Nos sentamos en la sala y oíamos a Pau trastear por la cocina y oímos que preguntaba en voz alta si nos apetecía tomar algo. Yo dije que una cerveza no estaba mal. Ximo en voz alta le dijo que un par de cervezas. Oímos que venía. Traía una bandeja con tres cervezas, una botella de casera y tres vasos. Pero lo mejor no era eso, es que traía un vestido negro, ajustadísimo, con un pequeño escote, que parecía imposible poder retener esas dos tetas. Corto no, lo siguiente a corto, cortísimo dos veces. Como haría para sentarse y que no se le viera todo, era mi gran pregunta. Los ojos de Ximo expresaban, maldad, perversión, excitación y lo míos no expresaban nada mejor. Habían dos cervezas normales y una sin alcohol. Esa última era para ella y a Ximo le extraño. A él le puso cerveza con casera, aunque protesto muy suavemente. Cuando ella abrió su cerveza, Ximo en plan de “broma” dijo que nunca tomaba cerveza sin alcohol, que se la tomaba porque no se fiaba de nosotros y se echó a reír a carcajadas, sin lograr que ...
... Pau o yo nos riéramos. Cuando Pau se sentó se le vio todo, pero ella enseguida, se puso un cojín sobre sus piernas, logrando así, tapar lo que se pudiera ver. Iniciamos una conversación sobre una zona de nuestro pueblo, donde iban a construir uno chalets adosados. Lo típico, si la familia tal, se iba a hacer de oro, que si se habían puesto de acuerdo con X, para poder construir. Quien más hablaba era Pau, que se sabía todo lo que pasaba por allí. Ximo trasteaba con su móvil, algo que siempre me parece de mal gusto, el estar hablando y la gente con los móviles. Pau empezó a hablar menos y la note como congestionada. Su cara cambia de aspecto y Ximo, debía de estar recibiendo unos whatsapp muy interesantes y por su cara algo “guarros” porque contenía una sonrisa libidinosa. Pau cogió una especie de cuaderno o agenda, para darse aire, se abanicaba con rapidez y tampoco hacia tanto calor, porque entraba una ligera brisa. De forma inesperada y con un tono subido Pau dijo, “Ximo ya está bien de móvil, deja de jugar con él y haznos caso“ nos pidió un leve perdón, se puso a hablar y Pau se fue relajando, no duro mucho porque Ximo volvió a las andadas y Pau apretaba los labios y miraba a su marido, otra vez se abanicaba y su cara se congestionaba. Me di cuenta de que sus pezones cada vez se marcaban más y eso me ponía cachondo. Las miradas perdonándole la vida a Ximo por parte de Pau, no eran fingidas, se palpaba la tensión. Había algo que se me escapaba y cuando se levantó ...