-
Mi madre y mi amigo: Fin de semana de campamento (Parte 2)
Fecha: 09/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: livorno_09, Fuente: CuentoRelatos
... por ejemplo, Miguel, ¿sabes quién es? Carlos dirigía su mirada hacia el closet. - ¿El amigo de Jorge? Preguntó mi madre entre gemidos. - Si, el mismo. - Sí, sigue así ¿Qué pasa con él? - Él es uno de tus "admiradores". Mi amigo volvía a mirar hacia donde estaba Miguel. - Nooo lo creo, mi vida, si que goce. - Jajaja… te lo aseguro. Miguel daría lo que fuera por estar aquí clavándotela hasta el fondo. - ¿Sí? ¿Y cómoo lo sabes? Preguntaba Sofía con cierto interés. - Ya te dije que siempre hablamos de ti con los muchachos. ¿Y a ti qué parece Miguel? - Es un muchacho guapo, eso, métemela hasta el fondo. Carlos empezaba a aumentar la velocidad de sus movimientos. - ¿Te gustaría follártelo? Preguntó Carlos dirigiendo una sonrisa hacia el closet - No sé, mi vida, ah sigue así. - Vamos, yo sé que te gustaría hacerlo con él. Carlos la tomaba de los hombros penetrándola hasta el fondo. - Oh, me encanta como lo haces. Mi madre agarraba fuertemente las sabanas y con una mano se abría la conchita para recibir mejor el vergón de mi amigo, que había comenzado a fijar su mirada en su culo. - Vamos Sofy, dime que sí, que te gustaría follarte a Miguel. Carlos reía y miraba intermitentemente al closet, me imagino la cara que debía tener Miguel. - Sí, mi vida, lo que tú quieras, me matas Carlos. Mi madre apretó sus manos, al parecer había llegado al orgasmo. - Viste que en el fondo eres una calentona, por eso me fascinas. Mi amigo la tomaba de su ...
... larga cabellera levantando su rostro. Mi madre estaba tan mojada que claramente se podía escuchar un leve "chapoteo" en la penetración de Carlos. - Me encanta hacerlo contigo. Respondía mamá agotada. - Oh Sofy no aguanto más, tengo que follarme este culote. Mi amigo se la sacó sobajándole el trasero y rápidamente empezó a introducir poco a poco su miembro en el ojete de mi madre. - Ah, despacio. Decía mi madre levantando su culito. - No te preocupes, te va a entrar mejor, ya la lubricaste en tu coñito…jajaja. - Oh, la siento toda. Carlos ya le había metido un poco más de la mitad. - No está toda, sólo llevo la mitad. Vamos a tener que entrenar este culote también para que puedas recibirla toda. Mi amigo comenzaba un lento mete-saca. - Ay, que rico como te siento en mi culito. - ¿Te gusta? Oh, como me apretas. Decía mi amigo aumentando la rapidez. - Despacito, despacio, despacio por favor. Gritaba mi madre desesperada. - Lo siento Sofy, ya estoy llegando. Carlos la penetraba con casi la misma velocidad que se la había clavado en su coñito. - Ah, si. Era lo único que articulaba mi madre. - Que buen culo que tienes. Señalaba Carlos golpeándole fuertemente las nalgas con su palma abierta. - Vamos Carlitos, lléname el orto. Chillaba alocadamente Sofía. - Ohh. Mi amigo levantó su cabeza y su cuerpo se endureció a la vez que dejaba ir su líquido en el trasero de mamá. - Ah, que rico, me encanta sentirla dentro. Fueron las últimas palabras ...