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Apuesta en tiempos de cuarentena
Fecha: 10/11/2022, Categorías: Confesiones Autor: Tuca, Fuente: CuentoRelatos
... tenía preparada, había unas copas y mi vino preferido, un picoteo y un sillón para el espectador. ¨Por un momento recordé mis años de universitaria cuando soñaba con tener una audiencia para seducir y me dio mucha satisfacción que hoy sería así. Cerró la puerta y cortinas, puso una lámpara con luz tenue, mientras yo preparaba ‘la silla y la música y antes de empezar le dije – Si quieres grabar, hazlo – sin pensarlo buscó desesperadamente su teléfono, lo acomodó y se sentó a disfrutar. Para ti que estás leyendo te sugiero que acompañes lo que sigue de lectura con la canción “Love is a bitch” seguida de “I feel like I’m drowning”. Me puse de pie a espaldas de él y comencé con mi danza desabrochando poco a poco la chaqueta, mientras lo miraba de reojo. Empecé a dejar al descubierto mis hombros, hasta que la dejé caer, me giré, elevé mis brazos contorneándome al ritmo de la música. Mis movimientos eran sensuales y con la clara intención de excitarlo, no le despegaba los ojos de encima, metía mis dedos a la boca y giraba según la canción lo permitía. Se notaba demasiado embobado y eso más me encendió y seguí con la rutina usando la silla, la giré frente a él, me senté, mientras acariciaba mis piernas y subía hasta mis pechos, abriendo mi boca, lamiendo mis labios y sin dejar de mirarlo, abrí mis piernas y comencé a menear mis caderas, seguí recorriendo mi cuello mientras echaba mi cabeza hacia atrás y desordenaba mi pelo. Me paré y corrí suavemente la silla y me ...
... tendí en el suelo, me acaricié entera, me contorneaba, empecé a gemir y mi respiración se agitó, arqueé mi espalda mientras mis manos las posé entre las piernas, lentamente bajé y me hinqué mirándolo, se manoseaba por sobre el pantalón, al ver eso le sonreí y jugué con mi lengua. Empecé a desabrochar uno por uno los ganchos del corset, dejando solo uno que lo sujetaba, al mismo tiempo mis caderas subían y bajaban y yo jadeaba. Como sabía los tiempos de la música, faltaba poco para que terminara y me acerqué gateando, quedando de rodillas frente a él. Le empecé a acariciar las piernas por fuera desde las rodillas hacia el vientre y seguí por el centro, rocé su verga y era tan grande como lo supuse, estábamos que explotábamos, demasiado calientes. Subí y me monté sobre él al mismo tiempo que arranqué de un tirón el corset ya suelto, quedando mis pechos absolutamente expuestos y a punto de reventar. Sus manos me empezaron a recorrer y a apretarme hacia su pico, yo me restregaba en su bulto, estaba absolutamente mojada, empapada, hacía rato que mi conchita chorreaba. Nos besamos y entre gemidos y gruñidos me dijo – Hace rato que te quería culear, eres exquisita, deja que te lo meta – Mientras buscaba y hacía movimientos que me provocaran más excitación le dije –¿ Acaso crees que solo te vine a bailar? No me iré hasta que me lo metas por todos lados – Me miraba mientras acariciaba mis pechos, empezó a estimular mis pezones y provocó el primer orgasmo, la verdad es que ...