1. El nacimiento de una maricona


    Fecha: 10/11/2022, Categorías: Gays Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos

    ... dijo:
    
    — No pareces muy machote para este trabajo.
    
    — Bueno, yo estudiaba, quiero ver como es la vida — dije algo temeroso.
    
    Ni siquiera me prestó atención y se encasqueto los auriculares en las orejas y las conecto al móvil. Comprobé que había cobertura y también miré mi móvil, aunque estaba cansado y pronto lo dejé. Al cabo de media hora no podía conciliar el sueño, la luz me molestaba, me ladeé a ver si el compañero se había dormido y ante mi estupefacción vi que se estaba masturbando con toda naturalidad mirando el móvil; su pene era enorme y estaba completamente erecto, se daba subes y bajas a la piel de su tronco y tanto en cuanto se mojaba el glande con saliva. Su pajeo se volvió más intenso, vi que apretaba los dientes, se agarraba la polla con decisión. Paró y salió un chorro de semen en vertical cayendo sobre su vello púbico, se dio otros subes bajas y volvió a lefar, esta vez le alcanzó el vello del pecho. Quedó tumbado, sus manos estaban llenas de lefa. Apagó la luz. A la mañana siguiente al levantarnos su vello corporal y su pubis parecían esponjas mojadas, el semen estaba seco. El habitáculo apestaba a virilidad. Ese día tuve empalme.
    
    Llegamos a tierra, una vez allí empezaron las descargas de la mercancía, el olor a puerto de mar y el jolgorio de los estibadores rompía la monotonía de la navegación. Entre el ir y venir de los estibadores llamaba la atención un joven con el pelo teñido de mechones rubios, en cada uno de sus movimientos se le notaba ...
    ... coquetería, incluso penduleaba su trasero. En una palabra, desentonaba en ese tipo de trabajo, donde todos los estibadores eran viriles y masculinos. Los otros saludaron a mi compañero con un “cómo estás garfio” y el impasible, estirado y con el cigarrillo en la boca y sus gafas ahumadas observaba el descargue de la mercancía y, sobre todo, no quitaba ojo al chico afeminado siendo el centro de murmuraciones tales como “lo tiene calado”. Por su parte el joven era receptivo a dichas miradas, incluso exageraba sus gesticulaciones y amaneramientos al verse observado.
    
    GARFIO
    
    Toda mi vida la he pasado en cargueros o barcos de pesca por eso me apodan el garfio, aunque lo que me falta es la visión de un ojo, el cual me lo vacié en un lance de pesca hace ya 15 años, he entrado en la cuarentena, mi familia me enseño que hay que trabajar para comer, o eso decía mi padre, aunque él trabajaba para beber. Por eso me enrole en barcos llegando a este pequeño carguero de mala muerte con un capitán venido a menos. Desde joven me han gustado los culos, es decir, SOY MARICÓN; sí, a pesar de apariencia y envergadura me molan los tíos. Soy lo que se llama activo, o lo que es lo mismo, un empotrador. He enculado mucho y he estrenado también muchos ojetes. La naturaleza me ha dotado de un gran rabo (los tan codiciados 20, aunque mi miembro de base a punta alcanza los 22).
    
    Hace unos días se ha enrolado un joven estudiante, un flojillo, le tengo ganas. Me he insinuado algo, no sé si lo habrá ...
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