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El padre desea a la hija y la hija desea al padre
Fecha: 14/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Rubén era un cincuentón, millonario, alto, moreno, con el cabello teñido de negro, y en buena forma para su edad. Su profesión conocida era la de abogado, pero durante más de veinte años fuera ladrón de guante blanco, cosa que solo sabía su madre y su hija Irma, una mulata preciosa, hija de una cubana, que fuera la segunda esposa se Rubén. Irma tenía ojos grandes y negros cómo la noche y sus medidas eran 92 - 65 - 90. Era abogada de profesión y cuando la ocasión se presentaba, ladrona de guante blanco, cosa que ni su padre sabía. Siempre dejaba una tarjeta de visita, en la que daba las gracias y que firmaba como: La Gata. La policía creía que era el Gato que había reaparecido y que se había cambiado el nombre para despistar. Estaban Rubén tomando un café y unas pastas en el apartamento de su hija Irma, y esta le preguntó: -¿Nunca estuvieron cerca de pillarte, papá? -Cerca, no, me pillaron una vez. Quise robar a mi maestra para demostrarle que era mejor que ella y acabé pagando mi osadía. -¿Qué pasó? -Me violó. -¡Ay va! Cuenta, cuenta. ¿Quién fue tu maestra? -No te lo puedo decir. La maestra de Irma fuera su abuela, la madre de Rubén. ¿Violaría su abuela a su padre? Si así fuera no le extrañaría. Ella estaba loca por su padre y si pudiera lo violaría. Le preguntó: -¿Es de la familia? -Puede, pero no insistas, no te voy a decir quien es. -¿Hombre? -No, mujer, y déjalo ya. Había pasado una semana de la charla... Rubén vivía solo en su ...
... chalet de la sierra madrileña. El chalet tenía las mejores alarmas del momento, pero su hija sabía los códigos. Vestida con un traje negro de lycra de una sola pieza y con un gorro con antifaz a juego y unos zapatos de tacón alto y plataforma, del mismo color entró en el chalet y neutralizó las alarmas. Luego fue a la caja fuerte. Al abrirla salió un gas de ella que hizo que Irma se desvaneciera sobre la alfombra. Cuando despertó estaba amordazada y atada de pies y manos a una cama con barrotes de plata en los pies y en la cabecera. Era una cámara oculta. En las paredes había cuadros de Velázquez, de Goya y de otros pintores famosos, y copias seguro que no eran. Vio a su padre vestido solo con una bata roja. Tenía una cutter en la mano. Estaba sentado en el borde de la cama. Al presentir sus intenciones se revolvió cómo una gata rabiosa. Rubén, le dijo: -Estate quieta que te puedo cortar a ti. Rubén cortó la lycra con la cutter alrededor de su teta derecha. Estaba tan aprisionada, que al llevar cortada las tres cuartas partes ya la teta salió como una isla cuando nace de debajo del mar. Rubén, acariciando la areola negra y el gordo pezón con el dorso de su dedo medio, le dijo: -Así que tú eres la famosa Gata. Irma ladeaba la cabeza haciéndose la víctima. -Y aún lo niegas. Le lamió el pezón y le chupó la teta succionando sobre la areola. Irma levantaba la pelvis y la movía hacia los lados. Hacía que se revelaba. A Rubén aún lo calentaba más. Iba a violar a la ...