1. Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (17)


    Fecha: 17/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... y… ¿Por qué no?… se lo daba a ella.
    
    —¿Quieres este sándwich? Quizá puse demasiada mayonesa —le preguntó Mari.
    
    —No, si la mayonesa le da un toque más sabroso. —la madre se lo acercó a la mesa— Muchas gracias, mamá. Tiene una pinta deliciosa.
    
    —Sí que la tiene —contestó Mari sin saber por qué o por quién lo decía.
    
    La mujer se sentó a su lado, frotándose los ojos para después hacer lo mismo con sus sienes. No le dolía nada, solo quería sacar fuera esos pensamientos inadecuados y hablar tranquilamente con su hijo.
    
    —Cariño, —Sergio no respondió con la boca llena— he estado mirando lo del trabajo que te comenté. A papá le ha costado decir que sí, dice que no hace falta, pero yo creo que sí y bueno, tú también tienes que saberlo, quiero escuchar tu opinión.
    
    El joven masticaba con ansia, tenía bastante hambre, pero los oídos estaban puestos en su madre, aquella información le había causado cierta intriga.
    
    —¿Sabes quién es Mariví? Creo que tiene un hijo de tu edad, más o menos, se llama… ¿David puede ser?
    
    —Sí —dijo después de tragar un gran trozo—. Sé quién es, pero no le conozco, tiene par de años más que yo, o quizá alguno más.
    
    —Pues hablé con ella del tema, sin más, salió la conversación. Me comentó que su madre hacía un mes que había fallecido y que ahora estaba sola en la tienda de ropa. Me dejó caer que si quería podía empezar con ella, un sueldo bajo y pocas horas, para ir aprendiendo. Luego ya iría a más. No sé, me da algo de miedo, más que nada por ...
    ... hacer algo nuevo, pero creo que vendría bien para la casa y para mí.
    
    —Por mí, adelante. —Mari no se esperaba ninguna otra respuesta de su hijo— Aunque sabes que si hace falta vuelvo al cine, no tendría problema.
    
    —No, hijo. Si vuelves a trabajar que sea para tener dinero para tus gastos, ya te lo dije.
    
    Mari alargó la mano y cogió la de su hijo mientras tragaba la bola que se le había hecho en la boca.
    
    —Sabía que me apoyarías, gracias.
    
    La mano de la mujer apretó con fuerza a su hijo como queriendo llegar a más, a decir alguna cosa más o a querer pasar un límite. Sin embargo, dejó de apretar y fue a retirarla cuando de pronto, Sergio se la agarró entrelazando los dedos.
    
    —A mí todo lo que hagas, si es bien para bien, me parece correcto, mamá. —sus miradas se cruzaron con fuerza y ambos quedaron con los ojos fijos en el otro— Si quieres trabajar, trabaja. Incluso si es lejos y hace falta que te vaya a buscar iré, o coge mi coche, no me importa.
    
    —Eres un cielo… Te quiero.
    
    Sergio sonrió de felicidad al escuchar que cada vez su madre soltaba más frases cariñosas, aquello le hacía sentirse de maravilla, el día no podía mejorar.
    
    —Por cierto, tenemos que repetir lo de ir al cine, ¿no te parece?
    
    —¡Por supuesto! —al pensar en esa opción a Mari le brillaron los ojos.
    
    Con el sándwich terminado, Sergio se levantó de la mesa dejando a su madre sentada en la silla de al lado. Esta se colocó correctamente el cabello detrás de la oreja y se entristeció un poco, ...
«1...345...»