1. La visita de mi prima que jamás olvidaré


    Fecha: 17/11/2022, Categorías: Incesto Autor: inolhost, Fuente: CuentoRelatos

    ... cómo...
    
    -Sí… anda, toma. Con confianza, así puedes… no sé… –al mismo tiempo que ella tomaba el paquete de condones con incertidumbre.
    
    -Es más… si quieres te enseño, es fácil y no te tardas nada –dije en tono de broma y pensando que obviamente se iba a reír o, por el contrario, molestar un poco por mi sugerencia.
    
    -Mmm… pero ahorita no, están nuestros padres abajo. –respondió en un tono serio que yo no esperaba, aun así pensé que muy en el fondo bromeaba y sólo me seguía el juego.
    
    -Amm… pues mañana que se vayan a comprar las cosas…- me apresuré a decir. Para esto, nuestros padres iban a salir el día siguiente al centro de la ciudad a comprar no sé qué y acordamos que aprovecharíamos ese momento.
    
    -¿En serio? Vale pues. -Seguimos viendo TV y después de unos minutos decidió despedirse mientras de nueva cuenta yo aprovechaba para mirar sus enormes nalgas a medida que se alejaba, esas nalgas que con el pasar de los días deseaba a más no poder y es que sabía con seguridad de que de nadie habían sido aún.
    
    Al día siguiente, nuestros padres salieron a eso de las 5 pm y nos dijeron que iban a regresar aproximadamente en hora y media. Ada y yo estábamos cada quien en su cuarto y entonces fue cuando me animé y le dije desde mi habitación en un tono de voz algo alto:
    
    -¿Entonces sí?
    
    -¿De qué?-me preguntó nuevamente en el mismo tono.
    
    -No, nada… -dije disimulando y a la vez con un poco de decepción. Entonces apareció en la puerta y me dijo:
    
    -No es cierto jeje, ...
    ... pues si quieres…- soltando una pequeña risa.
    
    -Pues sí, ¿no?
    
    -Mmm… vale, deja voy por ellos –respondió.
    
    Me sentía un poco nervioso, pero sabía que no era la gran cosa y sólo le iba a mostrar cómo ponerlo.
    
    -Bueno, y ahora en qué… - agregando una pequeña risa en forma de murmullo.- Pero sí has visto cómo, ¿no? -le pregunté.
    
    -… bueno, la verdad… no. –me dijo con un poco de pena. Noté que Ada estaba algo nerviosa, lo que me llevó de vez en cuando a hablar de otros temas que no tuvieran que ver con lo que pasaba para que el ambiente fuera más llevadero.
    
    -Podemos intentarlo con algo parecido-volví a decir mientras buscaba.- Voy a la cocina, a ver si hay algo… ya sabes.- Pero, no sé si para suerte mía, no encontré algo que pudiera servir para tal propósito, lo que me hizo pensar que sólo quedaba una última alternativa. Con un poco de nerviosismo, excitación y al mismo tiempo emoción volví a subir y le dije tranquilamente que no había nada.
    
    -Podemos…
    
    -¿Qué? –me preguntó viéndome directo a los ojos.
    
    -Bueno, yo puedo enseñarte cómo ponerlo, digo… más bien, me lo pongo… y te explico… – Sentía que mi corazón se aceleraba, hacerle tal sugerencia traería dos alternativas: que aceptara o que se fuera molesta a su cuarto pasando por una situación totalmente vergonzosa que tal vez nunca hubiéramos olvidado ni ella ni yo, por lo que después de unos segundos agregué tratando de modificar lo anterior:
    
    -Bueno, digo… - pero antes de que continuara me interrumpió.
    
    -Sí, ...
«1...345...9»