-
Una madre da todo por su hijo
Fecha: 26/11/2022, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos
Como casi todos los días me levanto muy temprano para ir al trabajo, soy doctora y trabajo en una clínica de la zona, desayuno algo rápido y salgo para el trabajo, ese día encuentro a mi hijo en la cocina, parecía que recién había llegado a casa, pasó la noche con su novia, casi siempre se queda hasta más tarde con ella y no lo veo regresar. Me llama la atención que estaba un poco callado, por eso le pregunto que le pasaba, pensaba que se había peleado, como había pasado otras veces. -¿Qué te pasa, estás serio? -No es nada, cosas que pasan con Marisa -¿Otra vez te peleaste? -No, pero me tiene podrido. -¿Qué pasa? -No te puedo contar, cosas de pareja, pero me tiene cansado. -No creo que sea tan grave, yo con tu padre también discutía mucho y nos tuvimos que separar a causa de las peleas, peleábamos todo el tiempo, en cambio cuando te veo con Marisa no te veo discutir. -No es por eso, son problemas en la cama. -A tu edad, cual puede ser el problema o ¿son problemas de erección? -No, no es ese el problema, yo no tengo ningún problema, es Marisa. -¿Qué le pasa algo? ¿Tiene algún problema de salud? No te olvides que soy médico, la puedo ayudar. -Es más complicado, no te quiero contar. -Como quieras, no voy a insistir, me voy a trabajar, pero si quieres contarme te puedo ayudar. Me fui a trabajar, intrigada y hasta preocupada por la situación. Hacia un tiempo bastante largo que me había separado y los hombres para mí solo eran ...
... fantasías sexuales, aunque sentía que no necesitaba otra cosa, una paja o varias para ser más precisa y a seguir con la rutina, mi trabajo me consumía casi todas las horas del día. Aunque estuve muy ocupada en el trabajo, no podía dejar de pensar en mi hijo, no sé qué me pasaba, pero sentía cierta envidia de su novia o enojo al saber que no lo hacía feliz. Al regresar a casa lo vuelvo a interrogar, me quería sacar la intriga de la cabeza o tal vez era el morbo que me provocaba la situación. -Hola ¿Cómo estás? ¿Más tranquilo? -Si, ¿por qué? -Por lo que me contaste a la mañana. -Pero me da vergüenza contarlo. -¿Es por ella? -Bueno, me voy a duchar, cuando vuelvo si quieres me cuentas, si no, no hablemos más del tema. Me fui a duchar y mientras recorría el agua caliente mi cuerpo no podía dejar de masturbarme, la única forma de parar fue terminar de ducharme con agua fría para bajar mi calentura. Temblando de frio me termino de secar, no me pongo ropa interior, el frio me dejo los pezones duros y parados, por lo que se marcaban en mi bata de seda, no sé si siempre me pasa lo mismo, pero esta vez me doy cuenta de cómo sobresalían y se notaban, bien al alcance de la mirada de mi hijo. Voy directo a la habitación de mi hijo, sería directa. -¿Quieres hablar? -Bueno, pero no quiero que te rías. -Porque me voy a reír. ¿Es algo gracioso? -No, pero tiene que ver con sexo. -Ay, pero no seas tonto, ya somos grandes y no te olvides que soy médico, estoy ...