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La mujer del vecino
Fecha: 26/11/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... ella procedí a besarla – apenas un roce, pero muy erótico, de nuestros labios húmedos-. Sorprendida, nerviosa y también un poco cachonda, Clara finalizó la llamada con su marido diciendo que no se preocupara, lo entendía, que guardaría la comida que estaba preparando para la cena, y colgó precipitadamente para encararse conmigo. Pero antes de que pudiese decir nada pasé mis manos una sobre su nuca y otra sobre sus riñones y levemente fui dejándome caer sobre ella, recostándola sobre el sofá y besándola ahora sí con lujuria y pasión. Al cabo de un instante ella se rindió al placer. Empezó a devolverme los besos con tanta ansia como inexperiencia, a mirarme a los ojos sin dejar de besarme, y a acomodarse en el sofá de tal manera que mi cuerpo cubriese el suyo. Estuvimos besándonos con pasión y desenfreno, como dos adolescentes, por un tiempo que no sabría determinar, y cuando al final nuestros labios se separaron y nos miramos a los ojos – ella parecía en verdad embelesada y enamorada como una quinceañera virgen- yo me puse de pie y desabrochándome el cinturón dejé caer mis pantalones y mis bóxers hasta los tobillos para enseñarle mi miembro totalmente depilado y erecto mientras le decía - Joder Clara, me ha puesto a mil oírte mentirle a tu marido con tanta seguridad mientras me tenías a tu lado, y con lo mucho que me gustas y lo excitado que me tienes no he podido evitar echarme encima de ti , lo siento Ella se quedó mirando embobada mi polla, que lucía brillante y ...
... en pie de guerra, con las pupilas dilatadas, la respiración agitada y la falda por las caderas… pero aún tuvo un último atisbo de mesura, un intento de ser razonable y modosa y me dijo - No Daniel, no podemos, los dos estamos casados, tú tienes un niño, esto es una locura…. Mientras me sacaba la camisa para que contemplase completamente desnudo – sin tener un físico de atleta sí mantengo - y más por aquel entonces- mi vientre plano, con piernas fuertes y velludas que hacen resaltar aún más mi pubis y mis testículos afeitados, y el glande húmedo de precum que parecía apuntarla acusador- le contesté - Clara, tu marido es un putero que no te merece, yo llevo meses sin follar entre el embarazo y la cuarentena de mi mujer, y llevo todo el día pensando en ti. Nunca me había pasado esto ni me lo hubiera imaginado, pero ahora mismo siento que estoy loco por ti más y más a cada minuto que pasa... Y arrodillándome junto a ella procedí a volver a besarla ávidamente. Ella dejó de luchar contestando ferozmente a mis besos, mordiéndome incluso los labios, y supe que ya era mía cuando su mano buscó de manera instintiva mi polla agarrándose a ella como un náufrago a una balsa y comenzó poco a poco a meneármela… Yo desabroché su blusa con ambas manos y descubrí un sujetador negro de encaje que apenas ocultaba dos preciosas tetas, algo caídas y no demasiado grandes, pero de areolas grandes y pequeños pezones, a las que accedí poco a poco, con besos y lametones por su cuello y su ...