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Viagra fem a mi mamá (2-2)
Fecha: 27/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... que te ayuden ¿verdad? –Bromeaba humillantemente, haciéndome la vida más difícil. Pero bien sabía que lo hacía para que le rogara, todo era parte de nuestra forma de ser. -Pues ni modo que te diga a ti. Son juguetes para adulto, no de niño. –Respondía el sarcasmo haciendo alusión a su figura juvenil y baja estatura. –Ja-ja, que gracioso. Entonces ve a pedírselo a tu novia. Hay perdón, no tienes. –Finalizaba, cerrándome la boca. Lo haría, no tenía duda, sin embargo esa tarde no tomó ningún artículo. No le insistiría, ni un poco, si no quería, ya estaba, no pasaría nada. Ni siquiera estaba seguro de querer hacerlo, después de todo, es mi madre. Dejé pasar los días y aquella caja seguía esperando en un rincón entre la sala y la cocina, como tentando a quien pasara a su lado. Sin embargo cada vez se le miraba un poco más vacía. Aquel dildo con succión había sido el primero en desaparecer, a las bolas chinas no se les miraba por ningún lado, junto con el vibrador Hitachi en forma de helado. Sabía que mi madre se pasaba su tiempo libre reconfortándose y divirtiéndose con aquellos artículos, explorando su sexualidad. Pero prefería no pensar mucho en ello, me ponía muy mal; me sentía culpable, como si estuviese haciendo algo indebido. Aunque al mismo tiempo me excitaba muchísimo, imaginarla disfrutando de los productos. En una ocasión la llegué a escuchar en la ducha gimiendo placenteramente y me quedé oyendo todo, hasta que terminó. No me hizo falta mirar, con el cambio ...
... de ritmo en sus quejidos pude saber perfectamente lo que hacía dentro. Se montaba en un consolador, se podía escuchar como vibraba entre el torrente de la regadera, sus gemidos me explicaban cuanto lo estaba gozando, aumentando la intensidad hasta hacerse venir en un profundo grito ahogado de placer. Ese día, cuando terminó, me encontró en la sala al salir del baño. Escondido su toalla pude ver el vibrador y el dildo con succión. –Quería comprobar si era a prueba de agua. –Me dijo con una sonrisa de total satisfacción y extrema coquetería. Me tenía vuelto loco. No dormía. Apenas comía. El estrés me estaba matando. No había día en el que no pensara en ella, en los juguetes y en sexo. En su sexo. Aguas turbias Habrían pasado un par de semanas cuando se acercaba mi madre a entregarme una carpeta, seguramente con las reseñas de los productos que había probado. No dije nada. No pude bromear, no pude romper el hielo, ya no podía soportarlo más. Antes de entregar el reporte de mi madre, lo leí, y me toqué. Imaginar cómo los había probado me excitaba mucho. Describía cada detalle explícitamente, sin pudor ni recato. Frases como “Su textura se siente muy real dentro de mi vagina” “tiene el tamaño justo para complacerme” “Se puede dilatar el ano lentamente” o “Sirve muy bien para estimular el clítoris y la vulva al mismo tiempo” me volvían completamente loco. Como nuestros horarios casi no coincidían, no podía saber cuáles artículos ya había probado, pues lo hacía ...