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Viagra fem a mi mamá (2-2)
Fecha: 27/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... en su espalda, glúteos y su cavidad anal con ese juguete sexual dentro de ella. Sabiendo que no se opondría, liberé mis manos, dejándolas ir junto con su goce, deslizándolas bajo su bata, posándolas ahora con todo descaro sobre sus suaves bombones esponjosos, agasajándome sin recato con su dulce colita caliente bajo mis palmas. Ella lo agradecía, seguro que le gustaba. Lentamente le quitaba su bata, exponiéndola, deleitándome con la imagen de su culito empotrado en el vibrador y su vagina mojada bajo él. Y mi pene reventó. Lo sentía al cien, también mojado por las eyaculaciones previas involuntarias. Sentía que se me iba el aliento, temblaba con gran ansiedad. No sabía ni que pensar. Mi madre se regocijaba de placer en mis manos y a mí me gustaba mucho verla así. Feliz, relajada, alegre y tremendamente excitada. Entonces miré el Hitachi sobre su buró de noche; aquel vibrador en forma de helado. Hice una pausa, lo tomé, lo encendí y comencé a recorrerlo por toda su espalda. Ella se conmocionaba soltando pequeños gemidos extremadamente sensuales que me decían lo mucho que le gustaba. Continuaba recorriendo, sus hombros, su cintura, espalda baja y sus glúteos. Al llegar a ellos, noté como también subía la intensidad de su propio vibrador con el control alambico en su mano derecha. No queriendo quedarme atrás, subí la intensidad del Hitachi y seguí recorriéndolo por sus nalgas, pasando por sus piernas hasta llegar sus pies. Ahí me asombré con la vista de su vagina ...
... brillando por sus jugos escurriendo de ella. No podía quitarme esa imagen de la mente, ni la idea de masajearla en ese lugar. Sabía que no se negaría, estaba demasiado estimulada para poder medirse a esas alturas. Entonces regresé el vibrador por el mismo camino, subiendo desde sus pies, pantorrillas, hasta llegar a su entrepierna y comenzar a inmiscuirme entre sus muslos. Enseguida mi madre separó sus piernas, abriéndole camino al Hitachi para dejarlo llegar tan lejos como quisiese. No desperdiciando la oportunidad, lo acerqué a su vagina húmeda hasta rozarlo sobre sus labios sutilmente. De inmediato soltó un pequeño grito de placer, seguido de un profundo y largo gemido intentándolo resguardar dentro de su boca inútilmente. -¡Haa! Mmmm. Seguí deslizando el juguete, chapoteando con sus jugos estampados en su vagina, produciendo un sonido acuoso, resonando con las vibraciones del Plug anal haciendo eco dentro de su cuerpo. Pero deseaba más, ambos queríamos más. Entonces tomé el lubricante, lo abrí y lo unté sobre la redonda base del cono vibrador. Era plan con maña. Sabía que aquel líquido a su vez, tenía un activo estimulante, que sumado al producto en sus venas la haría gozar como nunca en su vida. Posé el lubricado juguete, restregándolo en su vulva, haciéndola estremecerse entre gemidos y contoneos de su cadera, masturbándose a su vez con su toalla debajo, ahora completamente mojada con sus jugos que no dejaban de escurrir lánguidamente, mientras el aceite poco a ...