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Viagra fem a mi mamá (2-2)
Fecha: 27/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... madre gritándome para que saliera un momento. Armándome de valor, salí de mi habitación para encontrarla en el comedor sumergida en la caja dispuesta sobre la mesa. -¿Para qué es esto? –Me preguntaba, con los lubricantes y aceites en mano. Enseguida le expliqué un poco lo que decía en el empaque, pues estaba en japonés y pocas palabras en inglés. -¿Entonces sirven para dar masajes? –Cuestionaba de manera sugerente mientras se encaminaba a su habitación, para enseguida salir con su ropa de baño en mano. –No me caería mal un masaje en este momento ¿sabes? –Terminaba de insinuarme antes de meterse a bañar. Lluvia de mi madre Estaba perdido. Justo cuando menos quería estar con ella, me invitaba a acompañarla, y no solo a verla, sino a participar en su momento privado. Quería salir huyendo, pero no podía negarme, sería muy déspota de mi parte, lo veía más como una forma de agradecerle por la ayuda, pagándole con un buen masaje. Dudaba, estaba sudando y temblando de nervios, caminaba en círculos como fiera encerrada. La espera era insoportable; mis piernas no me soportaban, se me doblaban las rodillas del miedo, mi corazón se agitaba y la boca se me resecaba, cuando mamá salía del baño. Al verme me sonrió pidiéndome que la acompañara a su cuarto. –Trae los aceites para el masaje. Me dijo, dejándome sin salida. No tenía excusa, y tuve que entrar a su recamara. Enseguida, mi madre se bajó su bata hasta la cintura y se tumbó sobre su cama, con la espalda descubierta ...
... hacía a mí. Nervioso, tomé el aceite para masaje, lo destapé y comencé a frotarlo en su delicada piel suave, aún tibia por el vapor del baño. Lentamente masajeaba sus hombros, brazos, espalda y cintura. Ella me agradecía relajando su cuerpo y expresando sutiles gemidos a medida que aquellas pastillas surgían efecto. Mi plan era darle un rápido masaje y largarme cuanto antes para dejarla sola. Pero ella tenía otras ideas. Mientras mis manos aún recorrían su espalda ella sacaba de entre sus piernas un artefacto sujeto a un cable, y de inmediato supe lo que era. Se trataba del Plug anal con vibración a distancia, por cable, pues aún no se perfeccionaba la tecnología Bluetooth. Y sin decir nada, lo encendió. En seguida todo su culito comenzó a vibrar. No podía creerlo, pero lo comprendía. Sabía que estaba pasando por un momento de extrema excitación que no podía controlar. Continué masajeando a mi madre, escuchado aquel sutil zumbido del juguete complaciéndola dentro de sus nalgas, jugando con las vibraciones del Plug, aumentándolas y bajando su intensidad por momentos, mientras yo seguía relajándola. Mis manos temblaban incontrolables, mi corazón latía fuerte y veloz amotinando la sangre en pene, inflamándolo lentamente a pocos centímetros del trasero de mi madre. Mis manos cobraban conciencia propia, deslizándose cada vez más lejos de su espalda, rozando sus suaves nalgas. Y mamá no decía dada, tan solo se dejaba llevar por los placeres estimulando su cuerpo, ...