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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (8)
Fecha: 14/12/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
Terminaron de beber las botellas cerca de la una de la mañana. La última antes de marchar, la iban a tomar en el casco viejo, por supuesto a petición de Sergio, concretamente en el “Matraka”, bar donde se encontraba su hermana. Antes de bajar, su mente sorprendentemente hábil después de haber ingerido la mitad de una botella de ron, pensó en lo descolocada que estaría su hermana al verle. Aquello no haría que quedase bien delante de los amigos, porque habría algún cabo suelto que no encajaba y después de eso, llegarían las preguntas. Justo cuando se estaban levantando, sacó el móvil mientras algunos tiraban las botellas a la basura y abrió la conversación con su hermana. Apenas hacía unos minutos que se había conectado, lo más seguro que estaría atenta al móvil, siempre lo estaba, lo que al joven le hacía dudar si tendría novio. —Laura, me parece haberte visto entrar en el “Matraka”, ¿estás ahí? Lo leyó, pero no contestaba. Por un momento el joven pensó que su plan se iría al garete y que tendría que ingeniárselas para verla primero y explicarle que la iba a visitar, más extraño todavía. Sin embargo, cuando comenzaron a andar, esta le contestó. —Sí. ¿Qué quieres? La sequedad con la que le preguntaba se podía notar a través del teléfono. Cuando quería su hermana podía ser insoportable. Aunque esta vez se lo permitiría, ya que sus fines eran otros. —Voy a pasarme con mis amigos por allí, así te veo. —No. —Sí. —Sergio, como vengas a vacilarme no te ...
... vuelvo a hablar en la puta vida, ¿me entiendes? —No te voy a vacilar, Laura, solo quiero ver a mi hermana pequeña e invitarte a lo que quieras. Nunca hemos coincidido de fiesta. Laura se encontraba rodeada de sus amigas, con el rostro confundido y mirando el móvil sin entender las palabras de su hermano. Cada día parecía más amable y estaba mejor con él, quizá fuera también por ella misma que estaba madurando, pero aquello no le dejaba de sorprender. —¿Qué pretendes? Sergio se rio por dentro mientras uno de sus amigos le pasaba un vaso con los últimos posos de alcohol y pensó “mi hermana es bien lista”. Se tambaleó ligeramente por un adoquín suelto y se llevó alguna burla por su estado, algo que le hizo meditar si debería estar más fresco para la noche. —No pretendo nada, solo quiero verte y pasar tiempo contigo. Un rato de nada y me voy. —Vale, pero solo un rato. Volvió a introducir su móvil en el bolsillo y se encaminó hacia los bares a la par que se unía al cántico que sus amigos muy ebrios entonaban. Mientras tanto, Laura extrañada miraba su móvil, su hermano desde verano había cambiado, tanto con ella, como con su madre… sobre todo con esta última. La intentaba ayudar en la casa incluso de vez en cuando hablaban más de la cuenta, no comprendía cuál podría haber sido el detonante para tal transformación, pero le gustaba ver a su hermano más maduro. —Laura, cariño, ¿Qué pasa? —le sorprendió Alicia de pronto. —No, nada. Estaba justo pensando, me ...