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Incestos en cadena
Fecha: 14/12/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... manejable. -¿Se la chuparías al negro? -En este momento, sí. -Eres una cochina. -Viciosa hijo, soy una viciosa -¿Me la chupas, madre? Clara ya se dejó ir. -No debía, pero un día es un día. Benito le pasó la cabeza de la polla por los labios. Clara le lamió el glande mojado, después se la metió en la boca y se la mamó. Chupaba el glande y lamía la corona, el meato y el frenillo... Benito de cuando en vez empujaba y se la metía hasta la campanilla. Al rato el negro de la televisión se corrió en la cara de la rubia y Clara se fue con él. Quitó la polla de la boca y dijo: -Me corro, hijo, me corro! Benito le saltó encima, le levantó el culo y se la metió hasta la trancas. La folló a lo bestia mientras se corría. Clara, segundos después de correrse se volvió a correr, en ese momento le llenó el coño de leche. Nada más acabar y con la polla dentro de su coño, le dio: -Eso no estuvo bien. Aprovechaste que me estaba corriendo para penetrarme. -Era una de las fantasías que tenía. A Clara se le iluminó la cara al oír las palabras de su hijo. -¡¿Tienes fantasías conmigo?! -Sí. -¿Qué más fantasías tienes? Benito le dio un par de picos a su madrastra. -Comerte las tetas y comerte el coño. Le devolvió los picos. -Si no es más que eso... -También fantaseo con penetrarte analmente. -Todos los hombres quieren hacer eso. Ahora fóllame, me gusta sentirme sucia. Benito la folló hasta que Clara se puso encima y lo folló a ...
... su aire... Agarrando las manos de su hijo con las suyas, de un golpe seco metía la polla hasta los cojones, lo besaba con lengua, le daba las tetas a mamar, la metía y sacaba diez o doce veces, se paraba y de otro golpe seco la volvía a clavar hasta los cojones... La leche y los jugos salían del coño con cada uno de estos golpes secos, que tiempo después valieron para que Benito le volviera a llenar el coño de leche. Al acabar de correrse, se echó boca arriba al lado de su hijo. Benito le comió el coño, un coño rosado y asqueroso, pero eso sí, jugoso, jugoso, jugoso. Después de hartarse de coño y de poner su clítoris mirando al techo, le comió las tetas, unas tetas grandes, con areolas rosadas y pezones cómo dedales y le folló el coño con dos dedos. Clara era puta y guarra. Se dio la vuelta, se puso a cuatro patas y le dijo: -¿No me querías penetrar analmente? Benito, que a estas alturas tenía otra vez un empalme bestial, lamió su ojete se lo folló media doces de veces con la punta de la lengua y acto seguido, tirando de sus pelos hacia atrás y calentando su culo con las palmas de las manos se le clavó hasta el fondo de su culo. -Eres cómo tu padre, lleváis los dos un marica dentro. -Y tú una perrita. Le folló el culo sin miramientos. Cuanto más le daba y cuanto más los huevos chocaban con su coño empapado, más le gustaba. -¡Dale más fuerte a tu perra! Benito se vino arriba. -¡Te voy a romper el culo! -¡Revienta, cariño, revienta. Le giro la ...