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Mario (11 de 22): Vacaciones de verdad
Fecha: 15/12/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Me sentía mareado, cansado, pero también deseaba continuar así. Con Robert dentro de mi, sintiendo su pecho amplio pegado a mi espalda, la respiración que se le iba calmando, las caricias que su mano izquierda me hacía en el pecho bajando hasta el abdomen, y su verga abriéndome el culo por poco que se moviera. -Quiero estar siempre así. -giré la cabeza para mirarle y aprovechó para besarme la boca. Al moverme parte del semen salió de mi culo. -Ha sido muy bonito Robert, muy tierno como lo has hecho. -¿No te he hecho daño? -Nada mi amor, todo ha sido perfecto. -para mi estaba claro que Robert ya había estado con otros chicos o chicas, sabía lo que era follar y no era un principiante, él tuvo que notar que yo tampoco lo era, que mi culo no era virgen y me habían metido más vergas, pero él no preguntó nada ni yo tampoco, y quizá no nos importara saberlo… A la vez que me besaba el hombro y el cuello, su mano izquierda no dejaba de acariciarme, hasta que sentí renacer mi deseo sexual y la polla volvió ponérseme erecta, a él no se le había bajado del todo y seguía metido en mi culo. -¿Quieres más? -me preguntaba cogiendo mi verga y pasando después a los testículos. -¿Estás cansado? -Seguiría toda la noche haciendo el amor contigo. -¿Quieres que cambiemos de postura? -la verga se le volvía a poner dura y potente. -¿Para qué? Me gusta tenerte así, totalmente controlado. -empezó con un movimiento lento resbalando la cadera sobre la cama y buscando un ...
... ángulo que permitiera una penetración profunda. -Lo siento rico Robert. -cogió mi polla y la masturbaba a la vez y sincronizada con las metidas de la suya en mi culo. -Amor, tu polla también ha crecido, tienes una buena herramienta. -me masturbaba con dulzura y suavidad y a veces me oprimía el glande -¡Ayyy! Que rico mi vida, tu verga me entra profundo también así. -en esa posición podía cerrar un poco las piernas y hacer que su verga me rozara más y a él le diera más placer. Llevábamos minutos gimiendo los dos, él se cansaba a veces y paraba, entonces me movía yo, él solo me sujetaba moviendo mi pierna elevada, cambiándome según sus deseos. -Marín, te arde el culito amor. -entonces me acariciaba el ano estirado al máximo por su polla. Esta vez eyaculamos más tranquilos, o con más suavidad aunque también resultó intenso, no cesó de masturbarme hasta sacarme la leche y cayó directa en su mano, entonces apretó mi polla estremeciéndose, volviendo a llenarme el culo de semen. En un momento indeterminado, después de muchos besos, y seguía con la verga en mi interior, me quedé dormido. Cuando desperté la luz de la mañana iluminaba la habitación, había abierto la ventana y el viento se colaba meciendo las cortinas, estaba solo en la cama y escuchaba el ruido del agua al caer en el baño, me senté en la cama, la sábana tenía grandes manchas del semen que me salió por la polla y por el ano. Apareció con una toalla anudada a la cintura, varonil, sonriente y dispuesto ...