1. Incestos en cadena: Hermana y hermano (Final)


    Fecha: 16/12/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... con el culo en carne viva y llorando a moco tendido, al quitarle la mano de la boca, le dijo:
    
    -Para, por favor.
    
    Benito le echó una mano al coñito. Notó que lo tenía empapado, se lo frotó con la palma de la mano, le echó una mano al cuello, apretó, y le preguntó:
    
    -¿Quién se va a correr para Benito?
    
    Rosa, entre lágrimas, se corrió con una fuerza bestial.
    
    Al acabar le dijo Benito:
    
    -No sabía que te iba el rollo de los azotes y los insultos.
    
    Rosa, con las nalgas doloridas y el coñito cómo un pantano se puso en pie y no le quiso decir lo que le realmente estaba pasando por la cabeza.
    
    -Sabes, ahora me gustaría que metieras unos cubitos dentro de un paño y me los pasaras por las nalgas.
    
    -Te lo hago si mientras tanto me haces una mamada.
    
    -Vete por los hielos.
    
    Benito con la polla señalándole el camino fue a la nevera y volvió con la cubitera y un paño. Se olvidó de la mamada. Con su hermana boca abajó sobre la cama, y con un cubito en cada mano fue recorriendo sus nalgas, su periné y su ...
    ... ojete. Más de diez minutos estuvo así, cambiando los cubitos cuando se derretían, luego Rosa, cachondo de nuevo y sin escocimiento en el culo le dio la vuelta. Benito le pasó un cubito por los labios y por la lengua y otro por sus pezones, después se lo pasó por los pezones y por el clítoris. Cuando ya estaba buena de ir, lamió el clítoris con la lengua y aquel cambio del frío al calor hizo que se corriera como una fiera, a lo grande, soltado una riada de jugos que su hermano se tragó.
    
    Benito ya no aguantaba más, tenía que meter. Subió encima de su hermana, y besándola con lengua se la metió hasta el fondo del coñito, Rosa le cogió las nalgas con las dos manos, lo apeó contra ella y movió el culo alrededor. Ni un minuto tardó Benito en decir:
    
    -Para y suéltame que me voy a correr.
    
    Rosa no paró y no lo soltó, al contrario, lo apretó más contra ella al sentir la leche de su hermano dentro de su coño.
    
    Rosa quedó preñada. Nunca supo si de Roque o si de Benito, pero Benito acabó pagando el pato.
    
    Quique. 
«123»