1. Andrea ¡vaya sorpresa!


    Fecha: 17/12/2022, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos

    ... sus tetas, al igual que aquella señora que gustaba de comerlos. La fiesta duró solo un par de horas. Luego algunas de las chicas incluida su amiga se fueron con diferentes tipos. Las pocas que quedaron se bañaron y se cambiaron. Luego pasaron a cobrar y a pagar, por el peinador, las de vestuario, seguridad, etcétera. Llego a su casa de madrugada con más de seis mil pesos y los pezones rozados. No tardo nada en dormir.
    
    Celeste y Andrea comieron el miércoles.
    
    —Pero ya no te vi…
    
    —Ese pinche viejito paga mi departamento, casi no lo veo, se la pasa viajando. Pero cuando viene si me chingo el fin de semana con él.
    
    —¿Entonces tiene lana?
    
    —¡Tiene un chingo de lana! ¿Pero tú qué pedo? ¿Que ya pareció, te gusto?
    
    —Obvio no me gustó, un pinche viejo panzón y sudoroso estuvo sobre mi, me dejó toda rozada de mis chichis.
    
    —Si vi, no te soltó. Unos van picando de una en otra pero también hay los que se enamoran, a esos se les exprime la sangre mi amor.
    
    —¿Y qué pedo con la doña que va sorbiendo mecos no mames que asco?
    
    —Pinche vieja, dicen que tiene un chingo de lana, pero ya vez que está bien loca.
    
    —Está semana es en sábado, ¿si vas a poder?
    
    —¡Pues si no mames! Deberían de hacerlas diario.
    
    —No mames pendeja, nos acaban esos viejos.
    
    Para el sábado, salió con el mismo pretexto.
    
    —No tomes mucho niña—le dijo su madre al verla salir con su maleta.
    
    —No mamá, sabes que soy muy responsable.
    
    Pasaron por ella a la misma hora y pasó el proceso ...
    ... completo de peinado y vestido.
    
    ¡Listas niñas, en diez minutos salimos!
    
    El grito las alertó y se colocaron sus antifaces, al salir y sin darle tiempo a nada, el mismo viejo fue tras ella.
    
    —¡Hola! —Dijo Andrea de manera amistosa, pero no obtuvo ninguna respuesta.
    
    —...
    
    —¡Aaaah!
    
    Se fue contra su cuello, besándola con frenesí, mientras con las manos bajaba su elegante vestido. Lamió sus oídos, frotó sus pechos y descendió por su cuerpo sin dejar de chupar cada parte hasta llegar a su sexo. Nuevamente lamió cada rincón provocando los gemidos de Andrea.
    
    —¡aaah! ¡aaah! ¡mmm!
    
    Mientras el lamía su sexo, un par de chicas, tal vez de su edad, se inclinaron y besaban y sobaban sus pechos. Lamían con delicadeza. Luego detrás de cada una se colocaron dos señores que las penetraron, entre los gemidos de placer se besaban y besaban a Andrea. Luego seguían chupandole sus tetas. Debajo el señor seguía lamiéndole hasta el culo. Se soltó en un gemido espectacular cuando sintió que un orgasmo se apoderaba de ella. Cuando abrió los ojos vio cerca de su cara las dos vergas de los tipos que se cogían a las jóvenes.
    
    -¡aaah! ¡Mmm!
    
    Abrió y cerró la boca en cuanto sintió que el semen le caía en la cara, por fortuna el antifaz recibió la mayor parte. Ahora estaba a solas con el mismo tipo que se tomaba su tiempo para penetrarla. Estaba extasiada, sus gemidos eran de un verdadero placer.
    
    —Siiii ¡que rico! ¡Sigue!
    
    —...
    
    Aunque no pronunciaba una sola palabra, los bufidos o ...
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