1. La profesora de Biología


    Fecha: 21/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Aclaro que aunque los nombres serán invantados, esta historia es completamente real, y ocurrió cuando yo tenía 18 años y cursaba COU en un instituto en Galicia, donde vivo.
    
    Mi nombre será Daniel, y lejos de ser el típico chico guapo y/o fuerte, me definiría como un tipo normal, más bajo que alto, delgado, y por aquella époco, con cara de no haber roto un plato. Quizá mi mayor virtud con las chicas era el ser un poco caradura y atrevido.
    
    Había tenido alguna novieta de juventud y, aunque no era virgen, tampoco mi experiencia con las mujeres era gran cosa, más bien todo lo contrario. Para ponernos en situación, en aquel momento estaba saliendo con una chica de mi curso, y como cualquier pareja adolescente, nos comiamos la boca en cada rincón del instituto que nos daba cierta intimidad (no hacia falta mucha cosa, la verdad).
    
    Pero si alguna mujer me tenía embobado era la profesor de Biología, le llamaré Teresa. Era un chica de unos 30 años, pelo castaño y corto, con flequillo y una sonrisa larga y exagerada que no le permitía mantener esa distancia que siempre debe existir entre una profesora y sus alumnos. Desde el primer día que entró en clase, yo traté de hacerme notar, a veces con chascarrillos poco graciosos, otras con preguntas sobre el tema educativo y otras, demasiadas quizás, me interesaba por su vida y obra, si estaba casada, si tenía hijos, y demás.... Fue así como me enteré de que estaba casada con un profesor de otro instituto que había conocido en la ...
    ... carrera y que no tenía hijos, ni tampoco se le veía muy preocupada por ello.....
    
    Fue así como fuí reclamando su atención poco a poco, si llegar nunca a creer, que lo haría lo suficiente como para tener la oportunidad de conocerla más profundamente....
    
    Una tarde de Octubre, las pocas ganas de clase y la líbido adolescente, fueron el coktail perfecto para que Cristina (así se llamaba mi novia) y yo encontrasemos un hueco poco visible en la entrada del laboratorio, para comernos la boca, y meternos mano a discreción. Tan entregados estabamos el uno al otro que ninguno se percató de la presencia de Teresa mirándonos desde la entrada.... Nos había pillado in fraganti la profesora de Bio en la entrada de su laboratorio, oh no!!!! Su mirada se clavó en nostros, pero era una mirada distinta, no sabía si para abrirnos un parte ó para unirse a la fiesta, pero algo vi en esa mirada que me gustó, es más, algo vi en esa mirada de deseo, de gusto por lo que había visto.....
    
    Nos marchamos disculpandonos, pero no pude evitar mirarla fijamente a los ojos al pasar a su lado, e incluso sonreirle, e incluso me atrevería a decir que ella también esbozó una leve sonrisa...
    
    Cuando llegué a casa, no pude evitar hacerme una paja pensando en Teresa, recordando su mirada cuando nos cruzamos. Después del calentón, pensé que, tal vez, serían imaginaciones mías, que quizá estaba un poco flipado y que me olvidase de las conclusiones sacadas, que podía ser que me estuviese columpiando un poco.. y así ...
«1234»