1. Apagón


    Fecha: 24/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: NenaJoven, Fuente: CuentoRelatos

    ... bobito mirándome unos segundos, sintiendo en tu polla el enorme calor y las potentes contracciones de mi sexo. Miras la unión entre ambos, y jugosos chorros de flujos escurren por el tronco de tu verga que también está a punto de explotar. Inicias de nuevo el ritmo, besando mi cuello, acariciando mi carita y aumentando de forma inconsciente la fuerza de tus embestidas.
    
    Mis ojitos cerrados, mis grititos se mezclan con gemidos ahogados. Tomas una de mis piernas y la colocas a la altura de tu cadera, la otra sigue sobre tu hombro. Inconscientemente aumentas el ritmo, siento las gotas de sudor de tu frente cayendo en mi abdomen. Abro mis ojos que se quedan conectados a los tuyos, tu mirada es intensa, tus ojos oscurecidos por el deseo solo buscan las cotas del placer. Una profunda estocada que me toma por sorpresa, tus labios apoderándose de los míos. Una de tus manos traviesas jugando con mi senito. Sigues con esas estocadas profundas que taladran mi interior de manera repetida. Mis grititos en aumento no se hacen esperar con cada estocada, la lubricación es perfecta gracias a mis flujos, tu dura polla se ve brillante cada que sale de mí interior. "Quiero mi lechita" ni siquiera sé cómo logre pronunciar esas palabras, lo que si se es que no pienso cerrar los ojos, disfrutare de este espectáculo que somos nosotros.
    
    La sensación de placer esta disparada, y jamás reñida con el inmenso amor y ternura que sientes por mí. Nuestros ojos, conectados al igual que nuestros ...
    ... cuerpos. Nuestras bocas jadeantes y deseosas la una de la otra. Tus manos se deslizan por mi cuerpo, acariciando su contorno, marcado con la yema de tus dedos. Los flujos de mi rajita propician una penetración rápida y perfectamente lubricada que te catapulta hasta el orgasmo. De un último golpe de cadera, clavas tu polla profundamente dentro de mí, y descargas en mi interior una interminable cantidad de esperma caliente. Cuando cesan las pulsaciones, tu verga sigue erecta, firme y desafiante dentro de mí. Poco a poco, vas acoplando el peso de tu cuerpo sobre el mío, sin romper la conexión de nuestra mirada. Tus labios buscan los míos, que se conectan en un beso suave, inocente, similar al primer beso de dos colegiales en un parque público.
    
    Mis labios dibujan una sonrisa en ese beso, mis piernas rodean tu cadera y lo menos que deseo es romper este momento mágico. Puedo sentir en mi interior la gran carga de leche que has depositado en mí, es de las sensaciones que más me encantan, me hace sentirme mucho más tuya. Tus manos acarician mi rostro, nos perdemos en suaves besos, cargados de ternura, en este momento no existe nada más, solo tú y yo. Mi dedo acaricia tu entrecejo bajando por tu nariz, hasta tus labios, le das un suave besito. "Te amo" es lo único que puedo decir en este momento, mientras siento todavía la unión de nuestros seres. Tras varios minutos abrazaditos, calentitos y con la reparación más suave y las pulsaciones más lentas, ahogas una carcajada para preguntarme: ...