-
Apagón
Fecha: 24/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: NenaJoven, Fuente: CuentoRelatos
... cuando un luminoso relámpago llama nuestra atención. "¿Ha sido un coche, laztana?" La respuesta en forma de estruendoso trueno no se hace esperar, asustándonos a los dos. Suelto un gritito con cada estruendo y voy corriendo a tus brazos, los estruendos siguen y me asusto mucho más. Cuando abro mis ojos, el sonido ha cesado, pero todo está en completa oscuridad "se ha cortado la electricidad" digo hundiendo mi cabeza en tu pecho. "Lasai, laztana, de seguro salto el trafo" Te sueltas con cariño y te diriges hacia el interruptor alumbrándote con la luz del móvil. Cuando llegas el interruptor ha caído, como imaginabas. Cuando lo accionas, la luz no regresa. Sin decir nada, te acercas a la ventana, y toda la calle está a oscuras. Sin duda es un apagón general. “Ups”. "¿Ups?... ¿Ups qué? ¡Nos hemos quedado a oscuras! Mientras afuera se cae el cielo" Me muevo dando grandes zancadas para notar lo que ya sabes, apagón general en nuestras inmediaciones. Debido a mi historial con la lluvia y mi aun irracional miedo a la oscuridad me pongo bastante nerviosa. Me tomas entre tus brazos mientras activas la linterna del móvil proporcionándonos algo de luz "queda poca batería" digo sin mucho ánimo mientras escondo mi cabeza en tu pecho, un nuevo estruendo nos sorprende y yo termino más aferrada todavía, el olor de la comida va adueñándose de todo el lugar pero no puedo pensar en otra cosa que no sea que estamos sin electricidad y la fuerte lluvia. "No te preocupes. Terminare la ...
... cena en la cocina de gas. Si tienes miedo, no te separes de mi" No puedes evitar sonreír ampliamente amparado por la oscuridad. Te recuerdo enormemente a una niñita pequeña. Caminamos casi a oscuras por el pasillo, y te aprieto fuertemente la mano cada vez que suena un trueno. Tienes la grandiosa tentación de darme un susto, pero te contienes. No es el momento. En el salón, en tu caja, sacas dos linternas y me das una. "Espérame en la sala, si quieres". Un apretón de mi mano te indica que no será así. El sonido de la tormenta no cesa, y tampoco la lluvia. Buscas rápidamente por la casa unas velas y las pones en la cocina para poder terminar de hacer la cena. Eso y una animada charla sobre futbol parecen relajar mis nervios. Ya un poco más tranquila el ambiente es más sobrecogedor, me entretienes con la plática sobre las últimas novedades del Athletic, y vas logrando que me tranquilice, tomo a Rufus (mi dragón de peluche que muy amablemente hice me compraras) que había dejado en el sofá y me abrazo a él mientras tú te encargas de ir terminando la cena, que por cierto huele de maravilla y ha logrado que mi tripita ruja con fuerza. Reconoces que es una velada fantástica. “Creo que la naturaleza debería regalarnos más veces, más días como este sin electricidad, ni tecnología”. Preparamos la mesa bajo la temblorosa luz de las velas y nos ponemos a cenar. Es increíble la cantidad de conversaciones que salen cuando no está la caja tonta encendida. Tras la cena, limpiamos todo con ...