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Soy la puta de mi ahijado (VII)
Fecha: 28/12/2022, Categorías: Incesto Autor: amadecasamari, Fuente: CuentoRelatos
... te darás cuenta que dentro de una mujer puede entrar tamaños como esos y muchos más grandes. Hay medios para hacerlo, desde operaciones de ano, hasta dilatación haciendo llevar durante un tiempo dentro del orificio que se quiera dar de sí, diferentes tipos de consoladores o falos artificiales , llegando cambiando a tamaños mayores que el anterior que han tenido metido dentro hasta llegar a conseguir el diámetro de coño, culo o lo que sea que se desee”. El oír decir esto a mi ahijado y encontrarme en un cine porno con él, casi vacío, la película, mi ropa, todo influía para que en esos momentos, me sintiera muy excitada y caliente y me entraron unas ganas locas de que él comenzara a meterme mano. Por eso me alegré cuando no tardando mucho de esto Raúl se volvió sobre mí para besarme en la boca. Su mano se dirigió a la apertura de mi camisa dejada por los tres botones que no me abrochaban y comenzó a acariciarme los pechos y mis pezones, ya duros por la excitación, mientras nuestras lenguas se fundían en un beso apasionado. Le toqué el bulto que se formaba bajo su pantalón y pude comprobar que él también estaba muy excitado, le desabroché el pantalón y liberé su maravillosa polla. Él colocó su mano en mi nuca e hizo que yo dirigiera mi cabeza hacia su polla y metiéndomela en mi boca, se la chupé con ganas. Mientras se la chupaba él me dijo al oído: “Desnúdate, quítate la ropa, de esa forma podré tocarte mejor y será más cómodo para los dos” Yo entonces dejando de ...
... chupársela le digo: “Estás loco, aquí no, ¿y si nos ve alguien o viene el acomodador? Él me contesta: “No nos dirá nadie nada, es más todos los que están aquí, saben que muchas de las personas que vienen es para eso para follar a la vez que ven la película, y el primero que lo sabe es el acomodador, el cual si viene con darle una propina o dejando que participe no dirá nada y dejará que sigamos”. Yo no sé porque, si por lo caliente que estaba o porque, no pude negarme y le deje que me la quitara y la echara sobre la butaca que tenía a su lado. Solo le pedí: “Está bien quítamela, pero por favor déjame puesta la camisa aunque me la dejes abierta y me quites el sujetador, así el que entre al ver la camisa pensará que estoy vestida y no pensará, que a excepción de esa prenda y las bragas, el resto del cuerpo lo tengo desnudo”. Él a regañadientes me dice: “Está bien, puedes dejarte la camisa puesta, pues me parece un buen razonamiento el tuyo, pero las bragas también quítatelas e incluso los zapatos, si quieres puedes quedarte también con la medias puestas, así parecerás aún más sexi.” Le hice caso y tras quitarme los zapatos y quedarme como me había indicado, volví a agacharme para seguir chupándosela. Tan entusiasmada y tan excitada estaba en mi labor de chuparle la polla a mi querido amante, que no me di cuenta, que uno de los hombres que había visto que estaban en la sala sentados delante de nosotros, al oír el ruido de mi boca al chupar y los suspiros que ...