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Soy la puta de mi ahijado (VII)
Fecha: 28/12/2022, Categorías: Incesto Autor: amadecasamari, Fuente: CuentoRelatos
... emitía mi ahijado por el placer que le estaba proporcionando, se volvió para ver que era y entonces Raúl le hizo una señal para que se acercara donde estábamos nosotros. El hombre haciéndole caso se acercó colocándose al lado contrario de donde estaba mi ahijado, es decir detrás de mí. La verdad que yo estaba tan entusiasmada en mi labor de mamársela a mi amante que ni me enteré que había llegado. La visión que debía de tener delante de su cara, viendo mi culo desnudo mientras se la mamaba a Raúl debió de ser espectacular y seguro que hizo que se pusiera a cien de excitación. En esos momentos tenía delante de sí a una mujer madura, aún atractiva y con un cuerpo bien proporcionado para su edad mamándole la polla a un chaval joven y teniendo expuesto totalmente mi culo hacía la posición en que él estaba. Cuando con más interés yo estaba realizando la mamada a mi querido amante, me sorprendí al notar una mano, (que no era la de mi ahijado), áspera quizás por los trabajos que realizara con ella, tocándome y sobándome mi culo. Quise incorporarme para ver quién era y que ocurría, pero Raúl me sujetó la cabeza y le dijo al que me estaba tocando: “Fóllala el culo a esta puta, no ves que te lo está pidiendo a grito con ese culo que tiene” Entonces sentí como unas fuertes manos me agarraban de mis caderas y una cosa dura, que no era otra cosa que su enorme polla, empezaba a presionar sin siquiera prepararme, para introducirse dentro de mi culo. Quise protestar y decirle a Raúl ...
... que no le dejara: “Unnnm diiiggg que meeedegggjjjeee”. Contestándome él: “Que dices, no se te entiende nada. Cállate y comienza ya a ser lo que vas a ser desde ahora, una buena puta y déjate follar por este amigo desconocido sin protestar”. El muy bruto seguía empujando sin conseguir entrarla, hasta que dando un fuerte golpe de cadera empujando hacia delante, consiguió entrar casi toda su enorme polla dentro de mi culo. Provocándome con ello un inmenso dolor, pero me era imposible gritar al tener la polla de mi ahijado llenándome toda mi boca. Lo que si brotaron de mis ojos fue un reguero de lágrimas producidas por el fino e inmenso dolor que en esos momentos sentía en mi culito. Con el ruido que producíamos con nuestros gemidos, al oírlos los otros tres hombres que quedaban en la sala miraron hacía donde estábamos y viendo lo que pasaba se acercaron a nosotros. Al llegar y ver lo que pasaba, de la sorpresa se quedaron como hipnotizados, estaban presenciando una película como la que se estaba proyectando, pero en esta ocasión en vivo y en directo. Mi ahijado ya no aguantaba más y se comenzó a correr abundantemente en mi boca, llenándomela por completo con su semen, a la vez que le temblaban las piernas y me decía queriendo gritar pero sin poder: “Si, si así puta así madrina, sigue, sigue putaaaa como me gusta cómo me la chupas me corro, me corro, quiero que te la tragues toda tan golfa como eres que hasta lo haces en un cine publico aaahhh que diría el padrino ...