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Compartiendo a Sofía (Final)
Fecha: 03/01/2023, Categorías: Incesto Autor: EmmaReyRey, Fuente: CuentoRelatos
Ni bien mi hija se había vuelto a zambullir a la piscina y mis socios a comenzar a distribuir la carne asada y los complementos cuando el mayordomo anunció la llegada de Roberto. El don entró con el paso fiero y la espalda erguida, a manos llenas por las botellas de whisky y ron que traía en cada una de ellas, sonreía cuando nos saludó y sonrió aún más cuando vio a Sofía agitar sus manos y sus deliciosas tetitas desde la piscina, se bajó las gafas de sol y la mandíbula le cayó a los pies. "¡Madre mía! ¿Esa es Sofía?" inquirió sin podérselo creer. Mis socios y yo nos reímos intercambiando miradas, luego de unos segundos él comprendió porqué estábamos en pelotas. "¡Ah, bandidos! ¿Qué habrán hecho con mi niña, trío de pervertidos? ¡Sofía, amor, ven a saludarme!" Mi hija obedeció de inmediato, acercándose a la mesa instalada para comer más a gusto a la sombra de un paraguas. Roberto la recibió en un abrazo efusivo hasta hacer que sus pies dejasen de tocar el suelo, ella se dejó con gusto y también se sentó en su regazo cuando ocupó su sitio en la mesa, dejé su plato de comida junto con el de él. "¡Mira nada más! ¡Qué estupenda te ves con ése traje de baño, mi niña hermosa! ¡Uff!, me la pones dura". "No me digas esas cosas, Roberto" rio ella, sonrojándose, aunque quizá solo era el calor de la tarde. "¿Y Martha?" "En casa con sus amigas, planeando no-sé-qué para un evento de caridad. Pero no hablemos de ella, mejor hablemos de ti". Con una de sus manos pellizcó el ...
... costado de Sofía, haciéndola dar un brinquito sobre su regazo. Roberto se acercó a su oído pero todos podíamos escuchar. "Uff, ¿sientes mi polla entre tus nalguitas, mi niña?" Ella asintió con más rubor, tomando unas cuantas patatas de su ensalada para llevarlas a su boca y comenzar a comer. "¿Qué te han hecho estos bribones, eh?" "Nada malo, eh" interrumpió Duncan. "Me dieron lechita caliente" respondió ella con coquetería, tomando una salchicha asada y alzándola en el aire entre su dedo índice y pulgar, luego la llevó a sus labios y la besó con ternura antes de introducir la mitad en su boca y devorarla con glotonería, una gota de grasa le recorrió la comisura y los labios cobraron el mismo brillo y con las mejillas infladas en sus intentos de masticar consiguió la atención de los cuatro. Roberto estaba boquiabierto y visiblemente excitado, comenzaba ya a deslizar su mano dominante sobre las piernas de mi hija y con la contraria hacía un esfuerzo por disfrutar de su propio plato. "Creo que me dará un ataque al corazón en éste momento. Eres una cosita deliciosa, mi niña, me matas si dices cosas así. Y ustedes," dirigiéndose a nosotros cuando nos comenzábamos a burlar de su estupor, "¿por qué no me invitan?" "Y eso que no conoces la mejor parte, ¿verdad, Sofía?" inquiere Daniel. Mi hija asiente, las coletas en su cabeza se agitan con ello. "Duncan me trajo un regalo" responde tras pasar su bocado de comida, tomando otro de inmediato y pasándolo tras unos segundos ...