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Barrio viejo
Fecha: 03/01/2023, Categorías: Gays Autor: edulopez2732, Fuente: CuentoRelatos
Una tarde de verano en Montevideo, caminando por el barrio viejo disfrutando de unas vacaciones que fueron deseadas todo el año. De pronto veo un cartel raro y gente entrando, hombres en una puerta de un edificio viejo, mi curiosidad puede más y me animo a entrar, un cuarto oscuro iluminando dos cajas solamente, era un Sauna, nunca había entrado y quería probar la experiencia. Pago mi entrada y me dirijo a los vestuarios, veo un cartel con las indicaciones y me preparo para entrar. Una toalla, un preservativo y voy a las duchas, un buen baño y entra alguien, un señor no mucho más grande, se baña también, yo no sabía qué hacer, solamente lo miro. Le miro su miembro, trato de darme vuelta para que me mire la cola, me agacho, me sigo enjabonando, pero no me mira. Termino de bañarme y recorro un poco el lugar, era grande, lleno de gente, de grandes a jóvenes, mucha curiosidad, ansiedad, ganas de probar lo que había. Me siento en una silla a ver qué decido hacer, el jacuzzi me había tentado, pasa un señor desnudo y me mira, de arriba hasta lo último de mi cuerpo, me estaba saboreando completo, bajo la mirada y lo dejo pasar. Voy al jacuzzi, dejo la toalla y el preservativo en los bancos, había cuatro personas relajadas y con los ojos cerrados, entro con mucho silencio y me propongo a relajar yo también. Cuando mis ojos estaban cerrados en sintonía con el silencio del lugar, siento una mano en mi pene, un suspiro por mi cuello, alguien se me acerco, abro ...
... los ojos y lo miro, era joven como yo, estaba ardiente, le toco su pene y estaba duro como una columna, era grande, mucha carne que venía hacia mí. Lo toco y él me toca, nos besamos, nos tocamos, le digo al oído “vamos a otro lugar”, cuando se levanta veo su pene duro y erecto como una locomotora sin rumbo, no puedo negar la tentación y abro la boca, la saboreo despacio y la empiezo a chupar, a disfrutar, yo agachado al pie del jacuzzi el parado afuera, disfrutando, mi boca la tragaba sin dudar, entraba toda, era gigante pero entraba, las personas que estaban se habían ido pero volvieron para mirarme, observaban como chupaba, era una mujer vestida de hombre prendida fuego, saboreando la carne que le habían ofrecido, no podía dejar de chupar, me encantaba ese sabor a piel. Mi macho estaba en una erección fuerte, disfrutando, me miraba y se reía, no podía creer como se la chupaba, de pronto siento una mano por mi cola, alguien me estaba pasando la lengua por mi puerta, me estaban saboreando la cola, tocándome con las dos manos, metiéndome la lengua, un dedo, dos dedos, mi cabeza estaba prendida fuego, no podía creer lo que estaba pasando, un pene en mi boca y dos manos tocándome atrás, me estaban masturbando la cola y mi pene, mientras yo chupaba sin parar. Bajamos al piso, mi macho arrodillado frente a mí y el invitado por detrás tocándome, sin pensarlo aparece otro pene al lado de mi cara, uno mediano muy lindo, me toca la oreja, se me acerca a la boca y también abro ...